Fernando Infante, coordinador local de UPyD en Huelva, se dejó robar la cartera el pasado año cuando en su congreso local una candidatura de última hora y con la vieja estratagema de la afiliación masiva y repentina, se hizo con la dirección. Infante logró neutralizar el movimiento acudiendo a los órganos internos del partido, que le dieron la razón. Pero he aquí que meses después vuelve a suceder lo mismo e Infante se deja hacer: dos veces son muchas para que este profesor universitario permita la misma burla. Una nueva afiliación sorpresa (sobre 30 nuevos militantes, según LA LUPA), ponía en peligro la elección de Infante como candidato a la alcaldía de la ciudad de Huelva en primarias. Ayer fue la presentación de los alcaldables y de los cabezas de lista autonómicos de UPyD en Madrid, Huelva no llevó a nadie y, sospechosamente, el comité de garantías no ha resuelto en tiempo para que el candidato onubense estuviese allí. ¿Ha perdido Infante el favor de la Díez? ¿Le habrá parecido también a la Díez que dos veces en la misma piedra son muchos tropiezos para quien pretende encabezar la candidatura en una capital en la que introducir un concejal es importantísimo? ¿Pensará en la otra opción o quizás en una tercera vía si es que como pensaron en su día, el socialismo podría estar detrás de la actual alternativa a Infante?
Infante no habla, no dice; no se le ve… Infante estará esperando una resolución favorable de Madrid, pero no necesariamente le tiene que ir así de bien. A Infante le avala el trabajo realizado hasta ahora…, pero no le acompañan las noticias demoscópicas que no sólo le dejan fuera del ayuntamiento, sino que le sitúan como el candidato menos conocido de los pretendientes a la alcaldía. ¿Le ha pedido su partido que se mantenga en silencio? ¿Es voluntad propia no hablar y permitir que los rumores acaben desvirtuando lo que ya debería ser información? ¿No comprende Infante que una vez sabido lo que sucede no le queda otra que explicar lo que se cuece en tan pequeña formación en peligro de saltar por los aires?
La política tiene muchos ribetes de mezquindad, de apaños, de pequeñas y grandes traiciones y de travestismo político. Infante quiere estar en el ayuntamiento de la capital: le asiste el derecho y es una persona con gran capacidad de esfuerzo y sacrificio. Y su deseo de estar en el consistorio puede que supere su amor a las siglas a las que ahora sirve. Dicen que Infante y sus afines podrían ir en otra lista si antes del 31 de este mes Madrid no se ha pronunciado. Dos opciones básicas: grupo propio o PA con grupos independientes. Francisco Ramos, quien de esta manera nos hace dudar de su credo andaluz, podría haber abierto las puertas a esa posibilidad y el entorno de Infante no niega que sea una opción a tomar en consideración. Quiero pensar que Damián Rodríguez está consolidado como alcaldable andalucista y lo que no se podría comprender es que alguien que milita en un partido ultra españolista (UPyD), acabe acompañando a los andalucistas. Si Infante no se decide a hablar, esperaremos a que lo hagan los órganos pero, el silencio es el fantasma más corroedor que puede acompañarle.