lunes, 30 de mayo de 2011

La estrategia antidemocrática


El sistema político nacido en el 78 es tan imperfecto que tiene cierta tendencia a negar el pacto al PP. Es idea extendida entre los partidos de iquierdas que puesto que el 'progreso' y la fe en las libertades sólo puede estar en esas izquierdas, el compromiso con el PP es algo así como una traición a la causa democrática. A los nacionalistas -muy de derechas algunos de ellos, como PNV o Unió Democrática de Catalunya o Convergència Dremocrática de Catalunya-, tampoco les gusta la cercanía popular porque ese partido tiene una idea del Estado diferente a la de las organizaciones ahora 'soberanistas'. Esto es algo increíble pero que alcanza explicación en cómo el sistema político del 78 llega a ser loo que es hoy y cómo se atreve a negar virtualidad democrática al partido que ha hecho más por su conversión en partido plenamente democrático que el resto.

IU (PCE), es un partido de tradición totalitaria que apoyaba a la URSS y sus horrores. Santiago Carrillo, personaje muy activo en la Guerra Civil Española y actualmente persona muy cercana al PSOE, fue durante muchos años el -secretario general de la organización comunista y ya fuera de la clandestinidad, dejó el partido prácticamente vacío de miembros disidentes de su comité ccentral. El Partido Comunista (IU) tiene en su programa máximo la consecución de la Dictadura del Proletariado para alcanzar, por medios sin libertasdes, qjue la clase obrera se convierta en la vanguardia de la sociedad. Los usos y apariencias del comunismo en nuestros días es bastante democrático, pero no quiere acercamientos a una fuerza comko la popular por mucho9s votos que esa organización tenga.

El PSOE sufrió una importasnte transformación en Suresnes donde, por medio de métodos manipuladores, el tádem Felipe Gonzáles (el de los GAL y el AZOR), Alofonso Guerra, se hace con el controlo del parttido, enviando a Llopis, hombe de mayor formación socialista que los dos mencionados, al ostracismo político. Las grandes ayudas del socialismo y la socialdemocrcia europea, además de importantes aportaciones de lo que se consideraba el movimiento nacional hacen que el PSOE, en nada de tiempo, se convierta en una fuerza de poder que pronto sería hegemónica.

Desaparecida la UCD y el CDS, AP es la fuerza que queda en la derecha democrática. Ese partido tenía aún aspavientos de la derecha no democrñatica, por lo que tuvo que sufrir la refundación en PP y su salto al centro que le p'ermitieron convertirse en el partdio del centroderecha democrático español que llegaría al poder y gobernaría con altísima nota en el Estado español, al igal que ha venidio haciéndolo en muchas comunidades autónomas y ayuntamientos con excelentes resultados democráticos. El PP es, hoy en día, el partido de ámbito estatal con mayor comportamiento democrático, ya que el PSOE, por el mal uso del poder que ha venido realizando, ha venid a convertirse en lo que durante el régimen de autoridad de Franco fue el movimiento nacional. Ni el PSOE ni el PCE (IU) tienen hoy marchamo democrático suficiente como para discutirle al PP su filiación democrática. La negación a darle cuartel al partido del centro derecha viene más bien determinada porque en el régimen organizado por el PSOE, IU juega su parte importante, igual que los sindicatos de clase UGT y CCOO, convertidos en organizaciones verticales, vienen a completar, junto con el tribunal constitucional y la monarquía, la reforma que se hizo del régimen del 18 de julio y forman el reflejo puro de la expresión del general Franco de 'lo dejo todo atado y bien atado'. PSOE e IU son las dos caras de una misma moneda que han acabado en la práctica con las libertades públicas en el sentido que esas libertades deben ser garantías democráticas reales. El PP ha aceptado el status quo y lo mejor que podría hacer después de los próximos comicios electorales es comenzar a tomar distancia del régimen actual y empezar a poner las claves para su renovación en gran profundidad y pasar `por un proceso constituyente real que lleve al -estado español en un verdadero sistema democrático, desde la base hasta lio más alto, desde la vida cotidiana a la esleccción de la jefastura del Estado