La precampaña se ha enfriado desde que la Guerrero presentó su melíflua lista electoral. No sé si es que se han quedado exhaustos de tanto pensar un constructo tan insulso o que están preparando algo tan espectacular que vamos a quedar anodadados. Pero la verdad es que la baja intensidad de los previos al 28 de marzo camina con tanta tranquilidad que me recuerda la lenta espesura del tiempo en las novelas iberoamericanas. Contamos con cartelería, eso sí. La del alcalde reivindica todas las conquistas de su equipo de gobierno y realiza un paseo por Colón en la plaza de las monjas, o por el nuevo mercado del Carmen... Petronila ha pasado de aparecer en mesa com amplio espacio posterior a reivindicar el cubismo flotante en rojo y con su rostro surcado por arrugas que no quiere disimular. Pedro Jiménez ha sido más original y arriesgado y ha sacado una obra de Vicente Toti que bien podría haber sido el sector de un mural revolucionario iberoamericano. Resulta alternativo. El cartel que conocemos de Damián Rodríguez (candidato PA) es para entregar en mano y hace una apuesta por el Compromiso por Huelva y añade Tú también cuentas. El candidato parece con la imagen lozana y saludable de un hombre joven de aspecto andaluz. Y de MRH no conozco aún nada excepto el gráfico colorista en plan decálogo colgado en facebook.
Uno tiene la impresión, conocidas las encuestas que sabemos hasta aquí, de que todos piensan que la suerte está echada o de que tienen miedo a medir sus fuerzas en el debate más directo. No sé si alguno guarda algún golpe bajo o si están preparando programas tan perfectos que guardan este silencio casi religioso antes de pronunciar los votos políticos, que no monacales. ¿Conseguirá la Mesa de la Ría de Huelva apoyos suficientes en 15 días como para entrar en el Ayuntamiento?. Si fuese así, ¿a quién perjudicarían? El sentido común dice que a IU porque, incluso no alcanzando ningún concejal MRH, podrían robar suficientes votos a la coalicción de Pedro Jiménez como para que al menos pierdan el segundo concejal. Damián Rodríguez se mueve -o se movía hasta hace poco tiempo-, en un nivel de conocimiento de algo más del 7%, lo que hace casi imposible su entrada en el consistorio capitalino. Ellos están convencidos de poder colocar incluso a más de uno pero, tenien do en cuenta el bajo nivel de conocimiento y el vacío mediático que se está produciendo a su alrededor, el fin parece poco probable. Con lo que nuevamente la lucha quedaría repartida de modo bipartidista y todo parece indicar que con diferencia más que suficiente del PP para, por lo menos, ser la lista más votada y con muchas posibilidades de no necesitar ayudas para gobernar. Si el PP no obtuviera mayoría suficiente y hubiera representación de PA o MRH, podría gobernar puesto que ambos han anuncado que dejarán gobernar a la lista más votada. Si IU tiene representación y el PSOE lo necesitase, los izquierdistas darían gustosos sus votos al partido de Petronila, pero esa circunstancia está, prácticamente, dentro de la ciencia ficción.
Los partidos mayoritarios están, como digo, bastante tranquilos pero, en concreto en el PSOE, el silencio se antoja sepulcral. Imagino que pronto volverá el vociferío y los golpes bajos. Las elecciones municipales son importantes porque tienen que dar la dimensión de qué pasará después en las autonómicas y las generales. La victoria popular tiene que ser tan abrumadora que obligue al gobierno a convocar elecciones para octubre o haga que la sociedad reclame ya de forma contundente la necesidad de esas elecciones y de que Zapatero y Griñán se vayan de una vez y dejen de hacer daño al Estado y a Andalucía.
Uno tiene la impresión, conocidas las encuestas que sabemos hasta aquí, de que todos piensan que la suerte está echada o de que tienen miedo a medir sus fuerzas en el debate más directo. No sé si alguno guarda algún golpe bajo o si están preparando programas tan perfectos que guardan este silencio casi religioso antes de pronunciar los votos políticos, que no monacales. ¿Conseguirá la Mesa de la Ría de Huelva apoyos suficientes en 15 días como para entrar en el Ayuntamiento?. Si fuese así, ¿a quién perjudicarían? El sentido común dice que a IU porque, incluso no alcanzando ningún concejal MRH, podrían robar suficientes votos a la coalicción de Pedro Jiménez como para que al menos pierdan el segundo concejal. Damián Rodríguez se mueve -o se movía hasta hace poco tiempo-, en un nivel de conocimiento de algo más del 7%, lo que hace casi imposible su entrada en el consistorio capitalino. Ellos están convencidos de poder colocar incluso a más de uno pero, tenien do en cuenta el bajo nivel de conocimiento y el vacío mediático que se está produciendo a su alrededor, el fin parece poco probable. Con lo que nuevamente la lucha quedaría repartida de modo bipartidista y todo parece indicar que con diferencia más que suficiente del PP para, por lo menos, ser la lista más votada y con muchas posibilidades de no necesitar ayudas para gobernar. Si el PP no obtuviera mayoría suficiente y hubiera representación de PA o MRH, podría gobernar puesto que ambos han anuncado que dejarán gobernar a la lista más votada. Si IU tiene representación y el PSOE lo necesitase, los izquierdistas darían gustosos sus votos al partido de Petronila, pero esa circunstancia está, prácticamente, dentro de la ciencia ficción.
Los partidos mayoritarios están, como digo, bastante tranquilos pero, en concreto en el PSOE, el silencio se antoja sepulcral. Imagino que pronto volverá el vociferío y los golpes bajos. Las elecciones municipales son importantes porque tienen que dar la dimensión de qué pasará después en las autonómicas y las generales. La victoria popular tiene que ser tan abrumadora que obligue al gobierno a convocar elecciones para octubre o haga que la sociedad reclame ya de forma contundente la necesidad de esas elecciones y de que Zapatero y Griñán se vayan de una vez y dejen de hacer daño al Estado y a Andalucía.