sábado, 25 de junio de 2011

ANDALUCÍA AUSENTE


Pasaron las elecciones municipales, se realizaron la mayoría de los análisis electorales y a la espera de la constitución de las diputaciones provinciales, queda el asunto de por qué, junto a las lógicas estrategias locales, la cuestión andaluza no fue tratada absolutamente por nadie en Andalucía. El caso Bildu, y a pesar de las muy especiales condiciones vascas y del desagrado que ese nacionalismo suscita en mí, ha demostrado que el debate nacionalista era posible e incluso necesario. Sin embargo, Andalucía ha dado la espalda a esa cuestión y ningún partido incluyó en su programa una visión ni desde el nacionalismo ni desde el andalucismo.
En Andalucía, el cisma entre PA y PSA fue superado con el pase de los de Pacheco a las filas de Pilar González y en las elecciones no han sido contrincantes. Además, ha irrumpido Espacio Plural Andaluz (EPAnd), conjunto de partidos independientes al que el PA se ha incorporado en numerosos municipios de la provincia perdiendo toda identidad como andalucismo reivindicativo. Además, el PA, en aquellos lugares en los que se ha presentado como tal, no ha recibido apoyo suficiente de los ciudadanos. Pilar González, secretaria general, no alcanzó el 5% para entrar en el Ayuntamiento de Sevilla, lo que habría sido una buena señal cara a las elecciones autonómicas, y en los discursos andalucistas se echó en falta una demanda nacional andaluza en lo que pareció un abandono calculado porque tal proyecto no vende en Andalucía.
Y es verdad que Andalucía se volvió rencorosa con el PA y que no es capaz de superar su enfado por los agravios históricos de ese partido con el país. Ni siquiera la eclosión de candidatos nuevos, como en Huelva, ha animado al electorado a un apoyo suficiente. La sangría de votos de la formación no para y aunque en Huelva haya conseguido 600 votos más respecto de los últimos comicios, ha sido bajo las siguientes circunstancias: huida generalizada del voto socialista, aumento del censo y de la participación en casi el cuatro por ciento, 16 años de gobierno popular y el PA sin competencia en su campo. Ni el debate andalucista ni el nacionalista han encontrado hueco en el panorama andaluz porque no existe un proyecto creíble ni claro y porque tampoco parece que, en este momento, los andaluces estén preocupados por un reconocimiento político más allá del actual marco. Además, cuando lo andaluz casi queda reducido a aspectos folclóricos o se centra en un supuesto arabismo de la realidad histórica andaluza ignorando todas aquellas otras cosas que han pasado en el país –romanización, cristianización, expulsiones, repoblación,…-, y se cierran los ojos a un nacionalismo de incorporación y radicalmente europeo, poco tendrán que hacer los escasos defensores del andalucismo de marca. Si las ideas más centradas en Andalucía realizan interesados saltos históricos y cometen omisiones para negar la auténtica realidad identitaria de Andalucía, poco o nada recibirán ya de esta tierra. A partir de aquí y hasta que soplen mejores vientos, la cuestión será exigir a los partidos mayoritarios, desde movimientos ciudadanos y sin duda, cada uno desde su lugar, que asuman en toda su extensión lo recogido en el Estatuto de autonomía y reclamar el cumplimiento de todos sus contenidos, siempre bajo la condición de que su artículo 1ºAndalucía es definida como nacionalidad histórica y que en el preámbulo se recoge que fue concretada como realidad nacional por la Asamblea de Córdoba de 1919. En fin, que Andalucía no es Castilla-La Mancha y que no puede renunciar a logros estatutario sino que, al contrario, debe ponerlos al servicio de los andaluces, lo que esperamos de un próximo nuevo gobierno andaluz.

ANDALUCÍA AUSENTE

Pasaron las elecciones municipales y realizados la mayoría de los análisis electorales y a la espera de la constitución de las diputaciones provinciales, queda el asunto de por qué, junto a las lógicas estrategias locales, la cuestión andaluza no fue tratada absolutamente por nadie en Andalucía. El caso Bildu, y a pesar de las muy especiales condiciones vascas y del desagrado que ese nacionalismo suscita en mí, ha demostrado que el debate nacional o nacionalista era posible e incluso necesario. Sin embargo, Andalucía ha dado la espalda a esa cuestión y ningún partido incluyó en su programa una visión ni desde el nacionalismo ni desde el andalucismo.
En Andalucía, el cisma entre PA y PSA fue superado con el pase de los de Pacheco a las filas de Pilar González y en las elecciones no han sido contrincantes. Además, también ha irrumpido Espacio Plural Andaluz (EPAnd), conjunto de partidos independientes al que el PA se ha incorporado en numerosos municipios de la provincia perdiendo toda identidad como andalucismo reivindicativo. Además, el PA, en aquellos lugares en los que se ha presentado como tal, no ha recibido apoyo suficiente de los ciudadanos. Pilar González, secretaria general de la organización, no alcanzó el 5% para entrar en el Ayuntamiento de Sevilla, lo que habría sido una buena señal cara a las elecciones autonómicas, y en los discursos andalucistas se echó en falta una demanda nacional andaluza en lo que pareció un abandono calculado porque tal proyecto no vende en Andalucía.
Y es verdad que Andalucía se volvió rencorosa con el PA y que no es capaz de superar su enfado por los agravios históricos de ese partido con el país. Ni siquiera la eclosión de candidatos nuevos, como en Huelva, ha animado al electorado a un apoyo suficiente. La sangría de votos de la formación no para y aunque en Huelva haya conseguido 600 votos más respecto de los últimos comicios, ha sido bajo las siguientes circunstancias: huida generalizada del voto socialista, aumento del censo y de la participación en casi el cuatro por ciento y el PA sin competencia en su campo. Ni el debate andalucista ni el nacionalista han encontrado hueco en el panorama andaluz porque no existe un proyecto creíble ni claro y porque tampoco parece que, en este momento, los andaluces estén preocupados por un reconocimiento político más allá del actual marco. Además, cuando lo andaluz casi queda reducido a aspectos folclóricos o se centra en un supuesto arabismo de la realidad histórica andaluza ignorando todas aquellas otras cosas que han pasado en el país –romanización, cristianización, expulsiones, repoblación,…-, y se cierran los ojos a un nacionalismo de incorporación y radicalmente europeo, poco tendrán que hacer los escasos defensores del andalucismo de marca. Si las ideas más centradas en Andalucía realizan interesados saltos históricos y cometen omisiones para negar la auténtica realidad nacional de Andalucía, poco o nada recibirán ya de esta tierra y será cuestión de exigir a los partidos mayoritarios, desde movimientos ciudadanos no necesariamente políticos, que asuman en toda su extensión lo recogido en el Estatuto de autonomía y reclamen el cumplimiento de todos sus contenidos, siempre bajo la condición de que su artículo 1º la define como nacionalidad histórica y que en el preámbulo se recoge que fue concretada como realidad nacional por la Asamblea de Córdoba de 1919.

lunes, 30 de mayo de 2011

La estrategia antidemocrática


El sistema político nacido en el 78 es tan imperfecto que tiene cierta tendencia a negar el pacto al PP. Es idea extendida entre los partidos de iquierdas que puesto que el 'progreso' y la fe en las libertades sólo puede estar en esas izquierdas, el compromiso con el PP es algo así como una traición a la causa democrática. A los nacionalistas -muy de derechas algunos de ellos, como PNV o Unió Democrática de Catalunya o Convergència Dremocrática de Catalunya-, tampoco les gusta la cercanía popular porque ese partido tiene una idea del Estado diferente a la de las organizaciones ahora 'soberanistas'. Esto es algo increíble pero que alcanza explicación en cómo el sistema político del 78 llega a ser loo que es hoy y cómo se atreve a negar virtualidad democrática al partido que ha hecho más por su conversión en partido plenamente democrático que el resto.

IU (PCE), es un partido de tradición totalitaria que apoyaba a la URSS y sus horrores. Santiago Carrillo, personaje muy activo en la Guerra Civil Española y actualmente persona muy cercana al PSOE, fue durante muchos años el -secretario general de la organización comunista y ya fuera de la clandestinidad, dejó el partido prácticamente vacío de miembros disidentes de su comité ccentral. El Partido Comunista (IU) tiene en su programa máximo la consecución de la Dictadura del Proletariado para alcanzar, por medios sin libertasdes, qjue la clase obrera se convierta en la vanguardia de la sociedad. Los usos y apariencias del comunismo en nuestros días es bastante democrático, pero no quiere acercamientos a una fuerza comko la popular por mucho9s votos que esa organización tenga.

El PSOE sufrió una importasnte transformación en Suresnes donde, por medio de métodos manipuladores, el tádem Felipe Gonzáles (el de los GAL y el AZOR), Alofonso Guerra, se hace con el controlo del parttido, enviando a Llopis, hombe de mayor formación socialista que los dos mencionados, al ostracismo político. Las grandes ayudas del socialismo y la socialdemocrcia europea, además de importantes aportaciones de lo que se consideraba el movimiento nacional hacen que el PSOE, en nada de tiempo, se convierta en una fuerza de poder que pronto sería hegemónica.

Desaparecida la UCD y el CDS, AP es la fuerza que queda en la derecha democrática. Ese partido tenía aún aspavientos de la derecha no democrñatica, por lo que tuvo que sufrir la refundación en PP y su salto al centro que le p'ermitieron convertirse en el partdio del centroderecha democrático español que llegaría al poder y gobernaría con altísima nota en el Estado español, al igal que ha venidio haciéndolo en muchas comunidades autónomas y ayuntamientos con excelentes resultados democráticos. El PP es, hoy en día, el partido de ámbito estatal con mayor comportamiento democrático, ya que el PSOE, por el mal uso del poder que ha venido realizando, ha venid a convertirse en lo que durante el régimen de autoridad de Franco fue el movimiento nacional. Ni el PSOE ni el PCE (IU) tienen hoy marchamo democrático suficiente como para discutirle al PP su filiación democrática. La negación a darle cuartel al partido del centro derecha viene más bien determinada porque en el régimen organizado por el PSOE, IU juega su parte importante, igual que los sindicatos de clase UGT y CCOO, convertidos en organizaciones verticales, vienen a completar, junto con el tribunal constitucional y la monarquía, la reforma que se hizo del régimen del 18 de julio y forman el reflejo puro de la expresión del general Franco de 'lo dejo todo atado y bien atado'. PSOE e IU son las dos caras de una misma moneda que han acabado en la práctica con las libertades públicas en el sentido que esas libertades deben ser garantías democráticas reales. El PP ha aceptado el status quo y lo mejor que podría hacer después de los próximos comicios electorales es comenzar a tomar distancia del régimen actual y empezar a poner las claves para su renovación en gran profundidad y pasar `por un proceso constituyente real que lleve al -estado español en un verdadero sistema democrático, desde la base hasta lio más alto, desde la vida cotidiana a la esleccción de la jefastura del Estado

jueves, 26 de mayo de 2011

La miseria del que pierde mal

La escalera de Escher: La miseria del que pierde mal: "'Que este libro de la Ley no se aparte nunca de tu boca, tenlo presente día y noche para procurar hacer cuanto en él está escrito, y así pr..."

La miseria del que pierde mal


"Que este libro de la Ley no se aparte nunca de tu boca, tenlo presente día y noche para procurar hacer cuanto en él está escrito, y así prosperarás en todos tus caminos y tendrás buen suceso" (Josué 1, 8. Nácar-Colunga). Entenderé que a algún lector de este artículo le extrañe que comience con un texto del Antiguo Testamento; para los que mejor me conocen no será excepcional. Las circunstancias históricas en las que estas palabras son escritas suponen un momento dramático de la historia de Israel: la conquista de la tierra prometida, Canán, a manos de Josué tras el fallecimiento de Moisés. Pero lo importante es la llamada a la fidelidad hacia las normas que Moisés había dejado. A éso voy.
Las personas que desde la política, la religión, el periodismo, la locución, el comentario, la opinión en general o desde cualquier puesto de servicio público han hecho contrato con la sociedad, tienen que ser fieles a esos principios aun cuando el viento sople en contra o la lluvia venga cargada de piedras. Tanto los políticos como los que sin el menor soporte político ni personal juegan a serlo, están sometidos a la observación y a la crítica -o a la alabanza, si toca-, de los medios. Primero será la noticia -ahí están, generalmente pero no en exclusiva, los periodistas-, y después vendrá el comentario -ahí estarán los comentaristas, desde el periodismo o desde la notoriedad pública-, para ejercer las labores que comento. Pero mucho cuidado porque hay personas que carecen de la formación moral suficiente como para respetar que esto es un contrato social que nos compromete a todos y pueden saltarse la regla de oro del radical respeto a la privacidad de los participantes en este juego necesario, y disparar, directamente o de forma mediatizada, contra el mensajero.
En estos momentos, puede haber personas que en algunas formaciones se encuentren muy dolidas por el resultado electoral que hayan podido obtener y que además culpen, total o parcialmente, a los medios de comunicación de la falta de apoyo social recibido. Hay personas que pueden ser muy peligrosas, sobre todo para sus partidos porque, amenazando a quienes hacen comentarios públicos, ponen en grave riesgo a su formación de ser públicamenten (y donde proceda) denunciada como autora de dichas amenazas y de querer influir en la opinión que los ciudadanos tienen de algunas personas por medio de airear aspectos de la privacidad de personas que están en esto.
Es más, si situaciones como esas se dan y son permitidas por el líder de la formación que fuere, se expone a recibir un importante daño político tanto para él como para su organización, así que es de esperar la rápida reacción de dicho responsable. Las elecciones han pasado y se han dicho tantas cosas como se tengan que decir de la actividad pública de los candidatos, a los que por cierto se les ha dado más que cancha. En todos los sentidos se ha respetado la privacidad de los mismos, como es norma deontológica que debe ser. Si algunos o algunas piensan que por medio de la miseria de su forma de ser, pensar y sentir van a acabar con la misión a la que nos comprometemos como lo dicho en el texto que encabeza el artículo, están equivocados. Es más, será todo lo contrario. Y para terminar, otro testo bíblico, esta vez del Nuevo Testamenteo: "Cuídate tú y cuida la enseñanza; sé constante; si lo haces, te salvarás a ti y a los que te escuchan". (1 Timoteo 4, 16) Ése es mi camino y ahí seguiré: diré cuantas cosas haya que decir sobre la administración de nuestras cosas y recomiendo a algunos que no pierdan el tiempo en hacer daño a quienes no pueden porque su dedicación es ser conciencia social, no azote de vidas, como algunos apropiados en estos momentos de sus formaciones, quieren ser. Demasiada miseria para tan poco ser.

lunes, 23 de mayo de 2011

rueda de prensa IU 23.mayo.2011.


Como por razones de disponibilidad de tiempo llegué tarde a la rueda de prensa de IU esta mañana, Pedro JIménez, coordinador provincial de la organización y Francisco Javier Camacho, secretario de organización de la formación comunista, tuvieron la amabilidad de contestar a algunas preguntas y dar una somera información sobre lo tratado, que es la que relato aquí aquí.

“Somos decisivos para formar gobierno en Diputación y en 23 municipios de la provincia”, dicen los dirigentes de IU en Huelva.

“Ahora somos más determinantes que nunca y más decisivos que nunca en 23 municipios, bien porque hemos ganado por mayoría absoluta o porque se nos necesita para gobernar”, ha manifestado Pedro Jiménez este mediodía, en rueda de prensa, para valorar los resultados obtenidos por su formación en los comicios a ayer. “Además, -ha comentado el coordinar provincial de IU-, somos determinantes en Diputación, donde hay un empate entre PP y PSOE y nosotros romperemos ese empate. Nuestro voto es decisivo para formar gobierno en uno u otro sentido”.

Preguntado Francisco Javier Camacho, secretario de organización de IU sobre si había recibido invitación por parte del PSOE para hablar del asunto, negó rotundamente y agregó que será el próximo viernes, cuando IU celebre su Asamblea Provincial, donde se tomen las decisiones respecto a las políticas de pactos, “teniendo en cuenta que a IU le preocupan más las políticas a seguir que los sillones”, terminó sentenciando Camacho.

IU celebra tener mayoría absoluta en 4 municipios, Calas, Corteconcepción, La Granada y Cabezas Rubias y ser la fuerza más votada en 5, Encinasola, Fuenteridos, Trigueros, Zalamea y Zufre. Ahora, además, tienen representación en 41 municipios de la provincia frente a los 34 que tenían antes. También es verdad, aunque no se haya dicho, que Iu ha presentado 2011 siete candidaturas más que en 2007, pasando de 47 a 54.

Un detalle que para IU reviste importancia es el hecho de que Pedro Rodríguez ya no podrá ausentarse de los plenos como solía hacerlo, a decir de Camacho, porque podría perder las votaciones a no ser que las haya amarrado con otro grupo. También reconocen que lo que les ha faltado para alcanzar el cuarto concejal es que MRH no hubiese alcanzado el 5% de los votos, esto a pesar de que entienden que el concejal de los ecologistas ha salido a expensas de votos del PP. También se ha comentado en la sede de IU, que Huelva es la única capital de provincia donde el PP, a pesar de conservar la mayoría absoluta, ha bajado.

En cuanto al hecho de haber superado el 10% de los votos en la capital de la provincia, reconocen que ha sido una sorpresa, pero que sí esperaban mejorar debido al trabajo serio, comprometido y continuado que IU ha venido realizando en la ciudad y en el ayuntamiento onubense.


La foto es de archivo, pero aparecen los dos primneros concejales de IU en Huelva. Sólo falta JUan Manuel Arazola