jueves, 14 de enero de 2010

¡OH LOS ASTILLEROS!

Como es media noche, tendré que decir que ayer escribí para hoy sobre Astilleros ( "Enésima vez", EL LABERINTO, EL MUNDO HUELVA NOTICIAS. 15.ENERO.2010) . Sé que es un asunto que cansa, que ya es demasiado tiempo de batalla entre la Junta de Andalucía y la empresa. Ayer -hace sólo unas horas-, me encontré con el final de la manifestación de los trabajadores en petición del pago de las nóminas que se les adeudan. Se esperaba que la Junta, tras haber obtenido más del 50% de las acciones y los derechos políticos, procedería al pago a los trabajadores, pero el dinero no llega.

Otra cuestión es la de la dejadez de los sindicatos en todo este conflicto, pero ya sabemos que a las organizaciones obreras -UGT y CCOO al menos-, no les parece del todo descabelladas las actuaciones del gobierno central ni el de la Junta, con lo que poco margen de acción han tenido en Huelva.

Por último, también he resaltado la improcedencia de apoyar lo público sobre lo privado, sobretodo cuando se tiende a asumir todos los fracasos empresariales de cierta entidad. Y mi pregunta es qué hacen los emprendedores cuando ganan grandes sumas de dinero, por qué no guardan en previsión de los malos tiempos. Parece que la respuesta es que viven convencidos de que el Estado -todos nosotros- vendrá a solucionarles las malas papeletas mientras que los pequeños empresarios -los autónomos de bar o de pequeña tienda- tienen que arreglárselas solos.

Creo que si leéis la columna ya hoy, o gustará y dará para el comentario y la opinión.

domingo, 10 de enero de 2010

De la Iglesia

Quienes quieran saber algo más sobre mi pensamiento respecto de la iglesia oficial, pueden leerlo en el MUNDO HUELVA NOTICIAS del pasado viernes 8 de enero. No añado nada nuevo sobre mi tesis del alejamiento del Papado de los principios aperturistas establecidos en el Concilio Vaticano II. No obstante y como ya ha quedado dicho en una entrada anterior, me referiré a ello próximamente en este blog.

viernes, 8 de enero de 2010

Giahsa, MAS, Ibercons...

Desde las siete hasta las ocho de la tarde, como todos los viernes, he estado participando en el programa Hablando con Huelva de la emisora esradio. Hoy, los participantes fuimos Rafael Pérez Unquiles, director de EL MUNDO HUELVA NOTICIAS; también nos acompañó Puri -lamento no recordar su apellido-, periodista durante muchos años en Radio Nacional. Estuvo también Fernando Merchán, director de la radio en Huelva y un invitado muy especial: José Carlos Hernández Cansino, anterior alcalde de Punta Umbría, presidente del Partido Popular en su ciudad y candidato por ese partido a la alcaldía en las elecciones de 2011. Como ya sabéis yo también participé en la mesa redonda en calidad de columnista y colaborador de EL MUNDO en Huelva. Fundamentalmente, hoy ha hablado Hernández Cansino y ha resultado ser una mesa muy ilustrativa de las cosas que están sucediendo en Punta Umbría.


Primero y a petición del moderador, H.C. hizo un recorrido por la actual situación de la ciudad costera parándose, especialmente, en los ocho imputados que el ayuntamiento tiene en este momento, siete de ellos políticos (PSOE) y otro que no lo es. Las imputaciones son hasta cinco, se está a la espera de que hable el fiscal y de nuevos acontecimientos. Pregunté a H.C. si no se arrepentía de haber dejado en su día el acta de concejal, a lo que él contestó que sí, pero puntualizó: En aquel momento estaban las causas personales, especialmente el estado de ánimo del entonces candidato a la alcaldía. Bueno, éso parece comprensible. También se le preguntó por el estado de opinión de los habitantes de Punta Umbría, a lo que H.C. respondió que de total decepción con el actual equipo de gobierno.


Después nos habló de Giahsa, de MAS y de todo el asunto relacionado con el agua en Huelva. A mí, de lo leído en los periódicos y de lo escuchado allí, lo que me ha parecido entender es que Giahsa pretende seguir dando servicio allí donde ya no puede hacerlo, como por ejemplo en el ayuntamiento de Moguer, en el que su alcalde, Sr. Volante, está teniendo que tragar más de lo que se puede describir por la cabezonería y politización de Ghiasa.


Desde luego, quienes hayan tenido la oportunidad de escuchar a Hernández Cansino, habrán podido comprobar que es un candidato más que preparado para retomar los destinos de Punta Umbría si los electores así lo quieren y que no se merece los ataques furibundos por parte de quienes ahora gobiernan allí y desde que salió el caso Ibercorns en el que los concejales socialistas están imputados.










domingo, 3 de enero de 2010

El nacionalismo necesario

El domingo 3 volví de Cataluña. Fui a pasar el año nuevo con mi familia de allí. Fue bonito, tranquilo y cercano. Ya había pasado aquí la navidad con mi hijo, con su madre y con mi ex familia política. También fue mi agradable y disfrutamos de momentos de mucho acercamiento. Como católico que soy, aunque crítico y heterodoxo, me da algo de pena que la natividad de Jesús vaya quedando en segundo plano y que sean aspectos más lúdicos y mundanos los que van tomando el protagonismo. Bueno, tampoco hay que enfadarse: es el signo de los tiempos y lo cierto es que la iglesia oficial tampoco hace los deberes para que las cosas sean de otro modo. Sobre la cuestión de la iglesia escribiré pronto pero, de momento, prefiero centrarme en la razón que me ha hecho nombrar a Cataluña al principio del artículo.

Cuando se visita el principado uno tiene la impresión de moverse en un país que tiene muchas cuestiones sobre su identidad perfectamente resueltas y que hechos que fuera de allí se perciben como un auténtico problema, allí no lo son. Hablamos de un pueblo tremendamente laborioso, y creo que éso es de común aceptación fuera de la comunidad. La gente allí está más preocupada por su cada día que por asuntos políticos que son más propios de la clase dirigente que de los ciudadanos de a pié. El común de los catalanes ejercen su catalanidad con total naturalidad y no como un ejercicio reivindicativo ni como un continuo agravio comparativo con otros territorios del Estado.

Está claro que Cataluña ha conseguido mucho respecto del autogobierno en el período democrático y que hoy en día es el país más desarrollado en ese sentido en el conjunto de España. Los catalanes saben -los catalanes de toda la vida, los llegado en el aluvión migratorio y los de segunda y tercera generación-, que mucho de lo obtenido ha sido gracias a los diferentes gobiernos nacionalistas -especialmente el largo período de Convergència i Unió-, pero también el de los gobiernos del tripartito. La verdad es que, haciendo excepción del Partido Popular de Cataluña (PPC) y de Ciutadans, todos los partidos del arco parlamentario catalán, en mayor o menor medida, son nacionalistas.

Andalucía es uno de los países más importantes del Estado español. Como en el Estatuto de Cataluña, aunque por razones diferentes, en el preámbulo de nuestro Estatuto también se dice que Andalucía es una nación. Es obvio que el atrevimiento del Estatuto catalán reformado es mucho mayor que el del andaluz y que esa realidad es una de las razones que en su día me animó a coordinar y dirigir la campaña por el no en Huelva capital durante la campañad el referédum por la reforma del Estatuto. La única formación que pidió el no en ese proceso fue el Partido Andalucista, así que, llamado por éste, decidí realizar el trabajo antes mencionado desde la total independencia.

Aún tomando en consideración estas circunstancias, Andalucía disfruta de un Estatuto que interpretado generosamente nos podría llevar a cotas de poder autónomo muy altas pero, lamentablemente, no tenemos ninguna formación con posibilidades de gobierno con voluntad de desarrollar el Estatuto en términos de máximo poder y de afirmación andaluza. Tanto PA como PSA son extraparlamentarios y en tendencia a la continua pérdida de votos y de efectivos electos que progresivamente van siendo fagotizados por el todopoderoso socialismo andaluz. PSOE y PP tienen una profunda ascendencia españolista que les priva de practicar una política diferenciada y diferenciadora en Andalucía. Andalucía es un granero de votos para el socialismo y sin embargo el país no se ve beneficiado por ello. Bien al contrario, la total seguridad de ganar elección tras elección en Andalucía sin necesidad de grandes inversiones ni de dar un trato especial a la comunidad autónoma, disuade a los gobiernos centrales de trabajar en favor de Andalucía. Para colmo de males, muchas de nuestras especificidades se encuentran desprestigiadas porque el centralismo las ha hecho suyas de cualquier manera y las ha consagrado como propias de la esencia de su idea de España, convirtiéndonos en una especie de servios del sur.

El nacionalismo es necesario porque Andalucía se encuentra bloqueada en su crecimiento a causa de los partidos centralistas, especialmente del PSOE, que se eterniza en el poder. Andalucía es ninguneada en sus derechos porque nadie levanta una voz diáfanamente andaluza que se enfrente a los intentos igualadores de los centralistas de aquí. Los hechos diferenciales y la idiosincrasia social e histórica de Andalucía sólo serán ponderadas cuando formaciones nacionalistas modernas y de nuevo cuño hagan irrupción en el panorama electoral y consigan poder de convocatoria y movilización. La cultura andaluza, manoseada y vulgarizada por el españolismo, sólo volverá a brillar con esplendor cuando administraciones nacionalistas las traten con el respeto debido lo que, por extensión, significa respeto al pueblo del que nace. La educación sólo acercará la realidad andaluza presente y pasada -historia, manifestaciones culturales exclusivas y propias, las realizaciones específicas del castellano en el país, el estudio profundo de las formas lingüísticas hoy perdidas, etc.-, cuando administraciones empeñadas en la recuperación de nuestras cosas realicen una política educativa de puesta en valor de lo andaluz sin complejos y sólo alcazarán su desarrollo y generalización desde la conciencia de necesidad andaluza por mejorar en todos los órdenes.