domingo, 23 de enero de 2011

DE LA ASIMETRÍA INOCUA


Vuelvo a escribir sobre este aspecto tan básico en la construcción de las relaciones territoriales dentro del Estado porque creo que España ha de redefinirse en momentos de graves problemas económicos y ha de racionalizar los poderes y sus gastos dependiendo de las necesidades de cada territorio. Seguir profundizando en atribuciones que ni son pedidas popularmente ni demuestran eficacia alguna en las administraciones territoriales correspondientes, carece de sentido. Como es sabido o al menos así he mantenido, el legislador redacta el título octavo de la Constitución pensando en aquellas comunidades que ya tuvieron Estatuto aprobado en el período republicano. Después, se articula otro proceso prácticamente imposible para acceder en el mismo grado de autogobierno (caso de Andalucía) y el general para los demás que garantizaba que en un período de tiempo determinado todos alcanzarían los mismos niveles autonómicos. Pero no es asumible que los redactores en aquellos momentos pensaran que eso sucedería. La perversión de este sistema ha consistido en que en la medida que las comunidades autónomos alcanzaban iguales niveles de autogobierno al de las históricas, éstas exigían más porque el hecho diferencial (caso de Cataluña) siempre debería ser palpable. Así que el intento de utilizar el “café para todos” como uniformador del Estado de las autonomías y como fin de las peticiones por parte de las históricas, ha constituido un fracaso de tal nivel que hoy invita a la reformulación del Estado antes de tocar la Constitución en un proceso reformador que tendría que ser de amplísimo calado si no de apertura de nuevo período constituyente.
Un primer paso es reducir el gasto público: esa reducción debe venir vía finalización de las duplicidades de administraciones cuando sencillamente no son necesarias. No es lo mismo aquello que piden y necesitan comunidades de marcado carácter nacional, que lo que precisan otras que no sienten tener especificidades que las hagan diferentes de un amplio conjunto que ellos sienten como España. Así pues, una redefinición de qué sea España será conveniente y perder de una vez por todos los miedos a la asimetría en las aspiraciones y competencias. Mi impresión es que el sostenimiento del Estado sin traumas separatistas pasa por la adecuación de cada comunidad a sus necesidades y por la aceptación y respeto de las diferencias históricas de determinados territorios. Galicia, País Vasco, Cataluña y por otra razones Andalucía –que se colocaría en un nivel intermedio al no tener partidos de carácter nacionalista solventes., son un caso y el resto otro muy diferente, abstracción hecha de Navarra por los fueros y el concierto económico. Nada pasaría si trece de las diecisiete autonomías pasaran a compartir muchos de los servicios que ahora tienen separados –servicios sanitarios, educación, etc-, sin que nadie en esas comunidades se sienta ofendido. Igual pasaría en dirección contraria con la cultura porque, si las cosas no cambian, ese ministerio bien podría desaparecer como tal. Otro aspecto a estudiar para su posible readecuación es el papel de las Diputaciones, bien vía su sustitución por las comarcas y agrupaciones administrativas de ayuntamientos, creando aquellos órganos con capacidad de detección de irregularidades. Ineludiblemente, hay que proceder a la redefinición del Estado y de sus niveles territoriales.

domingo, 16 de enero de 2011

UPEYDEÍSMO ONUBENSE

Fernando Infante, coordinador local de UPyD en Huelva, se dejó robar la cartera el pasado año cuando en su congreso local una candidatura de última hora y con la vieja estratagema de la afiliación masiva y repentina, se hizo con la dirección. Infante logró neutralizar el movimiento acudiendo a los órganos internos del partido, que le dieron la razón. Pero he aquí que meses después vuelve a suceder lo mismo e Infante se deja hacer: dos veces son muchas para que este profesor universitario permita la misma burla. Una nueva afiliación sorpresa (sobre 30 nuevos militantes, según LA LUPA), ponía en peligro la elección de Infante como candidato a la alcaldía de la ciudad de Huelva en primarias. Ayer fue la presentación de los alcaldables y de los cabezas de lista autonómicos de UPyD en Madrid, Huelva no llevó a nadie y, sospechosamente, el comité de garantías no ha resuelto en tiempo para que el candidato onubense estuviese allí. ¿Ha perdido Infante el favor de la Díez? ¿Le habrá parecido también a la Díez que dos veces en la misma piedra son muchos tropiezos para quien pretende encabezar la candidatura en una capital en la que introducir un concejal es importantísimo? ¿Pensará en la otra opción o quizás en una tercera vía si es que como pensaron en su día, el socialismo podría estar detrás de la actual alternativa a Infante?
Infante no habla, no dice; no se le ve… Infante estará esperando una resolución favorable de Madrid, pero no necesariamente le tiene que ir así de bien. A Infante le avala el trabajo realizado hasta ahora…, pero no le acompañan las noticias demoscópicas que no sólo le dejan fuera del ayuntamiento, sino que le sitúan como el candidato menos conocido de los pretendientes a la alcaldía. ¿Le ha pedido su partido que se mantenga en silencio? ¿Es voluntad propia no hablar y permitir que los rumores acaben desvirtuando lo que ya debería ser información? ¿No comprende Infante que una vez sabido lo que sucede no le queda otra que explicar lo que se cuece en tan pequeña formación en peligro de saltar por los aires?
La política tiene muchos ribetes de mezquindad, de apaños, de pequeñas y grandes traiciones y de travestismo político. Infante quiere estar en el ayuntamiento de la capital: le asiste el derecho y es una persona con gran capacidad de esfuerzo y sacrificio. Y su deseo de estar en el consistorio puede que supere su amor a las siglas a las que ahora sirve. Dicen que Infante y sus afines podrían ir en otra lista si antes del 31 de este mes Madrid no se ha pronunciado. Dos opciones básicas: grupo propio o PA con grupos independientes. Francisco Ramos, quien de esta manera nos hace dudar de su credo andaluz, podría haber abierto las puertas a esa posibilidad y el entorno de Infante no niega que sea una opción a tomar en consideración. Quiero pensar que Damián Rodríguez está consolidado como alcaldable andalucista y lo que no se podría comprender es que alguien que milita en un partido ultra españolista (UPyD), acabe acompañando a los andalucistas. Si Infante no se decide a hablar, esperaremos a que lo hagan los órganos pero, el silencio es el fantasma más corroedor que puede acompañarle.

lunes, 10 de enero de 2011

¿Y EL FUTURO?

crisis económica es dramática desde muchos puntos de vista. Por un lado está la pérdida de empleos, la bajada de poder adquisitivo, la ruina de derechos adquiridos por los trabajadores, el paso de muchos elementos de la clase media a la clase baja e incluso al empobrecimiento, la inseguridad frente a las pensiones, la paulatina pérdida de subvenciones para los desempleados, …Nuestra sociedad está pasando por una realidad y unos cambios que aún no ha tenido tiempo de digerir, pero que con el tiempo tendrán que dar lugar a importantes acontecimientos sociales. La absoluta primacía de eso que se ha dado en llamar “mercados” y de las instituciones económicas internacionales sobre la capacidad legislativa de los diferentes gobiernos, han puesto el dedo en la llaga de la falta de autonomía de los estados para llevar a cabo sus propias políticas y de algunas ideologías para afrontar su futuro sobre viejos postulados filosóficos e ideológicos.
Gobiernos como el de Rodríguez Zapatero en España no sólo ponen de manifiesto el fracaso de determinadas formas de hacer política –aumento del gasto público y empecinamiento en la negación de la crisis-, sino en el vaciado profundo de contenido de lo que fueron partidos de izquierdas. Los partidos socialdemócratas, socialistas y muchos verdes se han encontrado que no les ha quedado más remedio que aplicar medidas puramente capitalistas y, algunas de ellas, duramente capitalistas. Hace unas fechas, cuando se anunció la retirada de la subvención de los 426 euros a los parados de largas duración, hube de enfrentar una de las imágines más desagradables del pasado año: Rosa Aguilar, la otrora alcaldesa comunista del Ayuntamiento de Córdoba, tratando de convencer desde la televisión a los trabajadores que eso era lo único que se podía hacer y que, por lo tanto era lo realmente progresista. Siendo así, los partidos de izquierdas –al menos los socialistas y socialdemócratas- aceptan plenamente no sólo el capitalismo, renunciando a su pretensión histórica de superarlo, sino que acatan las formas de hacer del liberalismo clásico. A partir de aquí, ¿qué formulaciones ideológicas y programáticas podrán presentar a un electorado ya bastante descreído? Y es más, ¿tendrás estos partidos el coraje suficiente para reconocer el agotamiento de su discurso y de su praxis y la necesidad de su refundación para seguir desempeñando algún papel en la sociedad?
Pero hay un más allá. Creo que las revoluciones de los próximos años –más allá de las tecnológicas y de reubicaciones sociales-, será la de la búsqueda de un lugar para la política cuando los “mercados” se empecinan en gobernarnos. Creo que la aldea global ha sido uno de los inventos más perniciosos para el género humano: no es posible tratar de igual manera problemáticas en lugares con diferentes estadios de desarrollo ni dejarlo todo a la lógica no ya de los mercados, sino de los hombres que ponen las reglas a esos mercados y que se definen básicamente por el egoísmo. La actual situación pone en crisis el sistema de partidos porque desposee de cualquier necesidad las diferencias de diseños en las políticas económicas y no dejan margen a acciones económicas autóctonas. Creo que a medida que se vaya superando la crisis y queden a la luz sus secuelas, occidente tendrá que pensar mucho sobre su propio sistema de representación y el nivel de exigencia a los políticos, clase hoy sencillamente desideologizada y cercana a la inutilidad vía el cinismo

PUBLICADO EL 10 DE ENERO EN "EL LABERINTO", "HUELVAYA.ES"

sábado, 8 de enero de 2011

RÍA COLECTIVA

Preguntado, le escucho decir a José Pablo Vázquez Hierro (Asociación Mesa de la Ría), que en realidad él también está saliendo en no sé qué panfleto que corre por las calles y que, así, a él también se le está implicado en el asunto del cierre de Foret. Pero la verdad es que el chaparrón ha caído sobre la Plataforma Mesa de la Ría –básicamente IU y otros grupos- y muy singularmente sobre la persona de Pedro Jiménez, coordinador general de IU en Huelva y concejal en el ayuntamiento de la capital por los comunistas. Creo, sin más, que en esta ocasión, la AMR (los arquitectos, para que nos entendamos), han marcado su presencia con el silencio y han intentado salvar la cara ante la opinión pública dejando que el chaparrón mojase sólo a los otros. Pero la verdad es que si en algún caso existiesen responsabilidades, ésas vendrían desde los dos movimientos hoy existentes y que en el momento en el que se convoca la manifestación por la recuperación de la ría eran una sola organización, y los entre 20 y 25 personas que salieron a las calles de Huelva aquel día. La verdad, he visto poca corresponsabilidad con lo sucedido y menos mano tendida desde la asociación hacia la mesa, poca disposición a compartir la impopularidad de los acontecimientos.

Si la pérdida de empleo siempre es dolorosa, ahora lo es aún más por cuanto la crisis tiene a nuestra provincia sumida en los 70000 parados. Pero, ¿hay culpables en lo sucedido en Foret? Costas –y no la Plataforma-, pone en manos de los tribunales la situación de los vertidos de fosfoyesos y son esos tribunales los que imponen una fecha para el cese de esos vertidos. Fertiberia ha encontrado una fórmula para seguir produciendo mientras que Foret ha decidido marcharse de Huelva seguramente por intereses económicos. Las industrias en cuestión, los trabajadores y sindicatos y básicamente la Administración, han contado con siete años para buscar alternativas a esa producción y lugar para los trabajadores que pudieran perder el empleo. Pero seguimos asistiendo al mismo proceso de forma sistemática en nuestra provincia, en Andalucía y en el Estado: los políticos han dejado de trabajar y los sindicato más o menos lo mismo. La Junta de Andalucía estafó a los trabajadores de Astilleros y los sindicatos permitieron que ese engaño tuviera lugar. Los políticos no han dedicado su tiempo a buscar soluciones, sino a promocionarse personalmente –caso de Mario Jiménez, líder provincial de los socialistas- y las organizaciones de trabajadores no se han colocado en posiciones de realismo, sino de mantenimiento de las cosas que había tal como estaban. Pero es más: sabemos que el efecto dominó acabará con la industria en la Avenida Montenegro y seguimos sin ver un movimiento de liderazgo y responsabilidad que quiera salvar el empleo en Huelva. Nuestra ciudad, junto con la provincia, tiene recursos para afrontar un futuro sin la fachada de Montenegro, pero carece del personal necesario para ponerse a hacer su trabajo.

La partitocracia ha ganado la batalla y los interés ciudadanos han sido olvidados por una clase política que entiende esa actividad como un modo de medrar y de ganar mucho dinero en poco tiempo. Y Huelva languidece ante la impasividad de las mujeres y hombres de la política, especialmente de aquellos que tienen la responsabilidad de ejercer el poder a favor de los administrados, a saber, los socialistas que son quienes gobiernan

PUBLICADO EN "EL LABERINTO", "HUELVAYA.ES"

sábado, 1 de enero de 2011

NOTAS PARA EL CAMBIO

Bajo el título genérico de Notas para el cambio, iré dejando de vez en cuando en los blogs y en el periódico HUELVAYA.ES algunas de mis opiniones e ideas de aquellos aspectos que pueden ser importantes para la reorganización de la vida política en sus diferentes niveles: municipal, autonómico y central. Ni seré exahustivo ni pretenderé pericia especial.pero sí desde luego plasmaré brevemente mis opiniones informadas y formadas en mi experiencia cotidiana y desde mi preocupación ya más que larga por la vida sociopolítica del los lugares en los que me ha tocado vivir y sus habitantes. Espero una buena aceptación de esta iniciativa y la participación de mis conciudadanos teniendo en cuenta que, como siempre, la persona debe ser el principio y fin de cualquier acción política.
VISITANTES PERMANENTES

El ir y venir de derechos y deberes reconocidos a los extranjeros en España desde la Ley Orgánica 7/85 de 1 de julio, hasta el actual Reglamento, aprobado por Real Decreto 9323/2004, de 30 de Diciembre, sigue siendo un galimatías para el entendimiento de los ciudadanos de cuál es el status quo de muchos extranjeros en España y de qué se puede y debe hacer respecto de muchas situaciones irregulares. La provincia de Huelva es un lugar dentro de Andalucía y del Estado de gran recepción de estas personas que vienen buscando mejores condiciones de vida y que en muchos casos deciden permanecer después de agotada su relación contractual. El sentimiento de muchos ciudadanos es que, al menos a partir de ese momento, la inmigración se convierte en un problema. La realidad es que la sociedad pide unas medidas que pocos partidos parecen dispuestos a asumir, si acaso tímidamente el PP en el conjunto del Estado y Convergéncia i Unió en Cataluña.
A veces se suscitan cuestiones de índole moral: vivimos en una aldea global y nadie es quién para poner impedimentos al libre movimiento de los individuos por el planeta, dicen no pocos. Incluso desde un punto de vista estrictamente liberal, esos movimientos deberían regularse espontáneamente por las leyes del mercado, por la oferta y la demanda. La verdad es que en un mundo de continuas comunicaciones, en ocasiones los mensajes son falsos o mal interpretados y provocan avalanchas sobre informaciones ficticias. ¿Deben los Estados intervenir o permitir la permanencia bajo cualquier circunstancia de los inmigrantes sin papeles que vinieron por llamadas fantasiosas o de aquellos que ya terminaron las relaciones laborales para las que vinieron? Fíjense que incluso para aquellos que venimos del mundo cristiano –parece que la doctrina católica obliga especialmente-, no podemos olvidar que el Estado debe ir por un lado y la religión por otro. Hablamos de lo que es bueno para el Estado y no para lo que satisface nuestra fe, que quedará para la práctica privada o para asociaciones de la calidad que fuere. Aquellos que quieran seguir vendiéndonos conceptos como la solidaridad desde posiciones de izquierdas (PSOE), a las pruebas me remito de las medidas que han sido capaces de tomas con los trabadores y pensionistas españoles, por lo que sus argumentos quedan ampliamente desautorizados
Nadie puede negar el natural flujo humano pero tampoco se pueden seguir políticas de remover todas las vallas del campo ni la contraria ultranacionalista de sentir miedo a todo lo foráneo. Pienso que Huelva, Andalucía y el Estado tienen el derecho –creo que también es un deber- de reservar los recursos básicos de empleo para los naturales. Es más, cuando todos nos apretamos el cinturón y en medio de una crisis económica sin parangón insistimos en el recorte del gasto, no se puede olvidar que mantener una inmigración ociosa dentro de nuestras fronteras desequilibra gravemente nuestros recursos –el mismo gasto de una seguridad social universalizada intergalácticamente es un ejemplo-. Hay una estampa ya habitual: montones de chicos y no tan jóvenes tratando de aparar nuestros coches por unas monedas; individuos o parejas buscando todo tipo de chatarras para la venta y montones de buscadores en los contenedores de basura; comedores públicos saturados de inmigrantes cuando tantos naturales los necesitan debido al no reconocimiento en su momento de una crisis por parte del socialismo gobernante; aumento de la prostitución femenina y masculina como forma de supervivencia; los parques y otras zonas de la ciudad convertidas en zonas de contratación sexual y de dormitorios nocturnos, etc…
Pienso que la lógica de las cosas ha de llevar a la revisión de la actual Ley de Extranjería y, mientras tanto, a poner en práctica la actual en cuanto la devolución de indocumentados a sus lugares de origen, en este caso tanto no comunitarios como a aquellos que lo son. Hay que estimular la vuelta de aquellos que quieran hacerlo pero no están en condiciones económicas de hacerlo por medio de incentivos económicos, como posibilita la normativa aquí. Creo en el mercado libre, pero regulado en condiciones de igualdad. Lo ocurrido el pasado año en las playas de Cataluña es ejemplo de lo que digo: se estaba permitiendo a los inmigrantes vender en primera línea de playa sus productos a precios simplemente sin competencia, mientras que los comerciantes instalados en sus locales y sometidos al largo listado de impuestos habituales, no podían competir con ellos. La venta ilegal tendrá que ser eliminada y revisar, simultáneamente, la situación de estos inmigrantes, casi todos ellos sin papeles.
He tratado de realizar una breve revisión de los aspectos morales, políticos y prácticos que se presentarán a nuestros políticos en los diferentes procesos electorales que se nos avecinan y en cuanto a la inmigración y es mi opinión que habrá que mojarse. Si la llamada izquierda socialista (PSOE), por razones electorales y de hipocresía electoral no se atreve a hacerlo, la derecha y el centro derecha debería asumir que el Estado ha de tomar medidas importantes en ese sentido para que nos vayan quedando más claros el número de parados reales y qué trabajos los desempleados españoles no quieren asumir y tomar medidas contra quienes bloquean el mercado laboral desde los distintos Servicios de Empleo de cada comunidad. Por otra parte, los mismos ayuntamientos quedarán liberados de obligaciones para las que no fueron creados y además no pueden asumir. Habrá que contar sólo con aquella inmigración que absorba el mercado y resulte por lo tanto tan productiva como la mano de obra oriunda y sin olvidar que aquel inmigrante deberá ser tratado con todos los respetos y con atención a todos los derechos aquí y en sus países