miércoles, 4 de mayo de 2011

EL OASIS



'El Oasis' es un pequeño texto aparecido en el nº 6 de 'Lahuelva', publicación mensual editada y dirigida por el periodista, político y pintor Vicente Toti. El texto que tenemos aquí delante se corresponde con la publicación de abril, mes previo al electoral y lleva un sutil mensaje de concordia poor cuanto todos tenemos cosas que decir y porque, más allá de nuestro pequeño y adorable mundo, hay otros mundos tambien.




Si estuviésemos en el interior de un oasis, en medio de un desierto de blancas arenas y escalásemos a lo alto de una palmera, con toda probabilidad alcanzaríamos a otear el conjunto de nuestro hábitat y aceptaríamos que aquello, tan hermoso y preciado para cada uno de los vivientes que nos encontramos dentro de él, es todo con lo que contamos y que dentro de su excelsa hermosura, no es nada más que aquello. Fuera, mucho más allá de las arenas y de las dunas que se mueven y nos confunden, hay un mundo ruidoso, creativo, con seres de problemática más o menos parecido a la nuestra, pero tal vez mmás acogedores y tolerantes con sus compañeros de viaje que nosotros con los nuestros.




De algún modo, por la comodidad que suponen sus dimensiones y la calidad de su clima, Huelva es un oasis. Tenemos excelencia de vida, pero hemos perdido el norte cósmico y hemos empezado a pensar en nosotros como en isla virtual. Por mucho que podamos ser un núcleo de existencia cómoda en un mundo más complicado, hay lugares que nos pueden superar y, en cualquier caso, el mundo ni empieza ni acaba en nosotros. Bastará con atreverse a recorrer un poco fuera de lo que hemos imaqginado Edén, para darnos cuenta de elolo. Pero puede que pretendamos lo contrario y corrqmos así el riesgo del retraso intelectual y social propio de una endogamia temerosa y primitiva.




Si Huelva, hecha oasis de sí misma -refugio de un todo bastante más complejo, pero más excitante también-, no despierta de su propio arrinconamiento, que no es más que miedo a convertirse enm algo mejor por medio del esfuerzo y la responsabilidad, morirá en la paranoia de ver enemigos donde sólo hay distinto pensamiento y mentes más creativas.

sábado, 26 de marzo de 2011

DIGNIDAD


Comienzo con esta cita de Albert Einstein: “En la política no sólo faltan dirigentes, sino también la independencia intelectual y el sentido de justicia de los ciudadanos. La organización parlamentaria y democrática, cuya independencia es un requisito ineludible, empieza a tambalearse en muchos lugares. Las dictaduras surgen y se toleran porque el sentido de dignidad y los derechos de la personalidad han perdido toda su fuerza”. (“El mundo como yo lo veo”, 2011 Ciro Ediciones, S.A. Biblioteca EL MUNDO). Pienso que las palabras de Einstein son muy claras y que no es difícil entender por qué las utilizo. Describen, en muy poco espacio, un mal que nos aqueja y que se ve que no es nuevo, que después de la segunda guerra mundial ya se había convertido en un problema en el mundo occidental. Los políticos conforman hoy en día una especie de masa informe sin dignidad, sin sentido de dignidad individual por cuanto el sentido corporativo del que se han dotado les exime de la necesidad de mostrarse como individuos libres e independientes, con capacidad de razonar ni de mostrar ideas propias. Por eso, en vez de dirigentes, en el Estado español y en Andalucía padecemos una epidemia de inútiles de todo pelaje intentando asegurarse una buena vida dentro de la administración pública. No son ni dirigentes ni políticos porque no tienen el pensamiento puesto en la mejora de las condiciones de vida de sus conciudadanos, de los que se han alejado en la medida en la que han empezado a pensarse diferentes, líderes, prohombres de la nada. Ejército miserable en la búsqueda de la satisfacción de las necesidades propias y de la consecución de una vida muelle e inmerecida de la forma más rápida posible.
Por eso, además, este ejército ha convertido a Andalucía, por ejemplo, en un sistema político de autoridad en el que a pesar de tantas elecciones, siempre gana el mismo partido, el Partido Institucional, el PSOE. Ahí otra de las partes de la cita. Los ciudadanos han perdido el sentido de la independencia intelectual y el sentido de justicia. Sí, muchos, muchos electores durante 30 años, por clientelismo, por pereza a la idea de cambio, por comodidad, por miedo a que la derecha le quite lo que ya le han quitado los socialistas, etc, etc, han permitido que lleguemos a este estado de cosas en el que todo forma parte del mismo régimen corrupto y demencial. Necesitamos, sí, el cambio de gobierno en el país y en el Estado español, pero sólo como principio del verdadero cambio que sólo vendrá cuando la sociedad recupere la dignidad y sea capaz de volver a movilizarse en busca de un sistema democrático representativo y no delegatario. El régimen de autoridad disfrazado de democracia, porque hay procesos electorales, es un problema que afecta a todos pero que todos mantienen: PSOE, PP, IU, PSC, nacionalistas diversos, etc. Unos más, otros menos, pero nadie cuestiona el fondo. Todos entraron en el aro de la Reforma del ’78 y quedaron petrificados tras el golpe de Estado del ’81, que decidió para siempre el status quo por el que ya tendríamos que vivir, sin cuestionar absolutamente nada. Sin dignidad, esa es la vida política que vivimos, de total ausencia de dignidad. Hay silencio, como si todo fuera normal, pero en este régimen, no hay dignidad.

jueves, 3 de marzo de 2011

EL SILENCIO DE LOS CANDIDATOS

La precampaña se ha enfriado desde que la Guerrero presentó su melíflua lista electoral. No sé si es que se han quedado exhaustos de tanto pensar un constructo tan insulso o que están preparando algo tan espectacular que vamos a quedar anodadados. Pero la verdad es que la baja intensidad de los previos al 28 de marzo camina con tanta tranquilidad que me recuerda la lenta espesura del tiempo en las novelas iberoamericanas. Contamos con cartelería, eso sí. La del alcalde reivindica todas las conquistas de su equipo de gobierno y realiza un paseo por Colón en la plaza de las monjas, o por el nuevo mercado del Carmen... Petronila ha pasado de aparecer en mesa com amplio espacio posterior a reivindicar el cubismo flotante en rojo y con su rostro surcado por arrugas que no quiere disimular. Pedro Jiménez ha sido más original y arriesgado y ha sacado una obra de Vicente Toti que bien podría haber sido el sector de un mural revolucionario iberoamericano. Resulta alternativo. El cartel que conocemos de Damián Rodríguez (candidato PA) es para entregar en mano y hace una apuesta por el Compromiso por Huelva y añade Tú también cuentas. El candidato parece con la imagen lozana y saludable de un hombre joven de aspecto andaluz. Y de MRH no conozco aún nada excepto el gráfico colorista en plan decálogo colgado en facebook.
Uno tiene la impresión, conocidas las encuestas que sabemos hasta aquí, de que todos piensan que la suerte está echada o de que tienen miedo a medir sus fuerzas en el debate más directo. No sé si alguno guarda algún golpe bajo o si están preparando programas tan perfectos que guardan este silencio casi religioso antes de pronunciar los votos políticos, que no monacales. ¿Conseguirá la Mesa de la Ría de Huelva apoyos suficientes en 15 días como para entrar en el Ayuntamiento?. Si fuese así, ¿a quién perjudicarían? El sentido común dice que a IU porque, incluso no alcanzando ningún concejal MRH, podrían robar suficientes votos a la coalicción de Pedro Jiménez como para que al menos pierdan el segundo concejal. Damián Rodríguez se mueve -o se movía hasta hace poco tiempo-, en un nivel de conocimiento de algo más del 7%, lo que hace casi imposible su entrada en el consistorio capitalino. Ellos están convencidos de poder colocar incluso a más de uno pero, tenien do en cuenta el bajo nivel de conocimiento y el vacío mediático que se está produciendo a su alrededor, el fin parece poco probable. Con lo que nuevamente la lucha quedaría repartida de modo bipartidista y todo parece indicar que con diferencia más que suficiente del PP para, por lo menos, ser la lista más votada y con muchas posibilidades de no necesitar ayudas para gobernar. Si el PP no obtuviera mayoría suficiente y hubiera representación de PA o MRH, podría gobernar puesto que ambos han anuncado que dejarán gobernar a la lista más votada. Si IU tiene representación y el PSOE lo necesitase, los izquierdistas darían gustosos sus votos al partido de Petronila, pero esa circunstancia está, prácticamente, dentro de la ciencia ficción.
Los partidos mayoritarios están, como digo, bastante tranquilos pero, en concreto en el PSOE, el silencio se antoja sepulcral. Imagino que pronto volverá el vociferío y los golpes bajos. Las elecciones municipales son importantes porque tienen que dar la dimensión de qué pasará después en las autonómicas y las generales. La victoria popular tiene que ser tan abrumadora que obligue al gobierno a convocar elecciones para octubre o haga que la sociedad reclame ya de forma contundente la necesidad de esas elecciones y de que Zapatero y Griñán se vayan de una vez y dejen de hacer daño al Estado y a Andalucía.

sábado, 12 de febrero de 2011

ONUBENSES ÚTILES




Estuve interesado por la política durante mucho tiempo, desde la adolescencia, que yo recuerde. Es más, no creo que haya dejado de estar implicado nunca, es sólo que las cosas no parecen ahora adecuadas para la política activa a no ser que el planteamiento sea la refundación democrática del Estado. Es verdad que también está a mano la política municipal que, en cierta medida y con controles eficaces, podría ser más llevadera en cuanto a limpieza de los procesos políticos y económicos. Y, desde luego, siempre quedará la política administrativa desde bases ideológicas determinadas, aunque no sea en el cogollo directo del poder.
Siendo como son las cosas, creo que vivo profundamente inmerso en la cosa pública desde el papel que me ha tocado de observador de la realidad, desde la cercanía a la noticia misma, desde la crónica, el comentario y la transmisión de pensamientos a mis conciudadanos por varios medios. En realidad, no he vuelto a estar involucrado en ningunam actividad política directa desde que dirigí la campaña por el no en el Referéndum de Reforma del Estatuo de Autonomía de Andalucía. Desde la independencia y sin ningún compromiso partidario, realicé aquel trabajo que a pesar de todas las dificultades resultó muy gratificante y me trajo el conocimiento de personas como Francisco de la Rosa o Ramiro Guinea. En los último tiempos también he conocido a personas que se han entregado a la política y ya han sufrido su primera decepción dura: Fernando Infante, en primera línea o Ramón López, en labores orgánicas. Con todos ellos podría haber colaborado en política -bueno, ya lo hice desde el nacionalismo con de la Rosa y Guinea- . ¿Qué esperan hacer estos ciudadanos en el futuro? y ¿cuándo?, y ¿cómo?, y ¿dónde?, y ¿para qué? Todos, más o menos, nos movemos por los mismos caminos del centro político, del liberalismo en lo económico y en los derechos civiles; en lo social, alguno desde el cristianismo pero, esencialmente, todos desde el sentido común, apostamos por no abandonar a quienes nos necesitan.
Si menciono aquí a estos caballeros de la política es porque he tenido la suerte de conocerlos a todos, como digo, y todos ellos, hoy día, son no adscritos, perfectamente independientes de cualquier formación política. Todos ellos podrían estar donde quisieran por la talla de sus personalidades y su compromiso con la regeneración democrática. No sé qué les deparará la política, pero sí digo que sería una lástima que se perdieran para la asministración limpia en general y, en primera instancia, para la municipal. Huelva necesita de personas dispuestas a dar un impulso refrescante a la ciudad y, aunque en otros aspectos haya diferencias, no veo la dificultad para el perfecto entendimiento en asuntos municipales. ¿Deberían pensarlo ya, esperar estos cuatro años y buscar fórmulas de influencia en la vida social y política de la ciudad mientras tanto o perder para siempre el sueño de participar en política en pos del cambio de verdad tan necesario?

domingo, 23 de enero de 2011

DE LA ASIMETRÍA INOCUA


Vuelvo a escribir sobre este aspecto tan básico en la construcción de las relaciones territoriales dentro del Estado porque creo que España ha de redefinirse en momentos de graves problemas económicos y ha de racionalizar los poderes y sus gastos dependiendo de las necesidades de cada territorio. Seguir profundizando en atribuciones que ni son pedidas popularmente ni demuestran eficacia alguna en las administraciones territoriales correspondientes, carece de sentido. Como es sabido o al menos así he mantenido, el legislador redacta el título octavo de la Constitución pensando en aquellas comunidades que ya tuvieron Estatuto aprobado en el período republicano. Después, se articula otro proceso prácticamente imposible para acceder en el mismo grado de autogobierno (caso de Andalucía) y el general para los demás que garantizaba que en un período de tiempo determinado todos alcanzarían los mismos niveles autonómicos. Pero no es asumible que los redactores en aquellos momentos pensaran que eso sucedería. La perversión de este sistema ha consistido en que en la medida que las comunidades autónomos alcanzaban iguales niveles de autogobierno al de las históricas, éstas exigían más porque el hecho diferencial (caso de Cataluña) siempre debería ser palpable. Así que el intento de utilizar el “café para todos” como uniformador del Estado de las autonomías y como fin de las peticiones por parte de las históricas, ha constituido un fracaso de tal nivel que hoy invita a la reformulación del Estado antes de tocar la Constitución en un proceso reformador que tendría que ser de amplísimo calado si no de apertura de nuevo período constituyente.
Un primer paso es reducir el gasto público: esa reducción debe venir vía finalización de las duplicidades de administraciones cuando sencillamente no son necesarias. No es lo mismo aquello que piden y necesitan comunidades de marcado carácter nacional, que lo que precisan otras que no sienten tener especificidades que las hagan diferentes de un amplio conjunto que ellos sienten como España. Así pues, una redefinición de qué sea España será conveniente y perder de una vez por todos los miedos a la asimetría en las aspiraciones y competencias. Mi impresión es que el sostenimiento del Estado sin traumas separatistas pasa por la adecuación de cada comunidad a sus necesidades y por la aceptación y respeto de las diferencias históricas de determinados territorios. Galicia, País Vasco, Cataluña y por otra razones Andalucía –que se colocaría en un nivel intermedio al no tener partidos de carácter nacionalista solventes., son un caso y el resto otro muy diferente, abstracción hecha de Navarra por los fueros y el concierto económico. Nada pasaría si trece de las diecisiete autonomías pasaran a compartir muchos de los servicios que ahora tienen separados –servicios sanitarios, educación, etc-, sin que nadie en esas comunidades se sienta ofendido. Igual pasaría en dirección contraria con la cultura porque, si las cosas no cambian, ese ministerio bien podría desaparecer como tal. Otro aspecto a estudiar para su posible readecuación es el papel de las Diputaciones, bien vía su sustitución por las comarcas y agrupaciones administrativas de ayuntamientos, creando aquellos órganos con capacidad de detección de irregularidades. Ineludiblemente, hay que proceder a la redefinición del Estado y de sus niveles territoriales.