domingo, 12 de diciembre de 2010

EL CAMBIO O LA VERGÜENZA ACTUAL

Europa ha afrontado muchas crisis y los pueblos de España también. Cuando el continente enfrentó la II Guerra Mundial, aquí un golpe de Estado ya había terminado en Guerra Civil y acabó con las libertades que la II República había traído. Aquel régimen equivocó el rumbo y provocó una reacción militar que nunca debió tener lugar pero, quienes junto con el desarrollo democrático quisieron hacer una revolución que a la larga acabaría con aquél, dieron pábulo a su perversa imitación, el fascismo y el golpismo.

También hoy enfrenta Europa una importante crisis interior y otra vez el Estado español vive inmerso, muy, muy dentro de ella. No es sólo la penosa situación económica, sino la pérdida de confianza interior que provoca la corrupción generalizada y una política territorial no claramente definida y con todas las posibilidades abiertas. Urge, en este momento, el inicio de una regeneración que quizás no será tan rápida como sería deseable, pero al menos debe comenzar. Fundamental es que el partido hoy en el poder central, el que ha ejercido casi hegemónica mente después de la transición, lo abandone y se regenere a sí mismo. A su vez, también es necesario que el PP haga su propio examen de conciencia y se comprometa plenamente con las libertades públicas. Cataluña tendrá que entender que este no es momento para el concierto económico y que tendrá que ralentizar el avances autonómico mientras continuemos en crisis. Las comunidades que no tienen un sentimiento nacional claro habrá de entender que su autonomía debe adelgazar y que tendrán que desaparecer las administraciones paralelas allí donde no suponen un plus de mejora en la gestión ni de racionalización del gasto. El papel de las Diputaciones debe ser cuestionado y dar lugar a su desaparición. El funcionariado tendrá que ser revisado e ir a la baja. Los sueldos políticos limitados, el número de asesores marcados por ley, etc. La cuestión constitucional está abierta: la mayoría de la ciudadanía pide cambios en varios sentidos y eso tendrá que ser oído. Quizás habrá que esperar a la desaparición del actual Jefe del Estado para que entre en cuestión monarquía o república, cuando la primera no tiene el menor sentido de ser. Como he escrito antes, el título octavo tendrá que ser retocado y dejar claro para qué nació en el 78, para aquellas comunidades que ya tuvieron estatuto aprobado durante la república y para Andalucía que se lo ganó ampliamente. Después tendrá que venir la cuestión federal o confederal y otras tantas que haga del español un Estado moderno y donde todo el mundo puedas sentirse cómodo en un régimen de libertades y de amplio control de las instituciones y de los políticos.

En cuanto a Andalucía, hablamos en otro momento

martes, 19 de octubre de 2010

¿CON LUBRICANTE O A PELO?

El cinismo socialista sólo es posible en lugares ocupados ideológicamente por un partido que se ha adueñado de todos los espacios políticos y sociales. A Guadalupe Ruiz habrá que agradecerle muchas cosas -no seré yo quien diga que no ni quien diga que sí-, pero no se puede ignorar que paralizó en su día la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del conocido como Monumento a Colón o Monumento a la Fe descubridora. Este gesto, por sí solo deslegitima a la Sra. Ruiz como responsable de la comisión elaboradora del documento para que la Rábida pueda ser declarada Parimonio de la Humanidad porque, además, aquella negativa posibilitó la construcción por parte de Endesa de la central de ciclo combinado en la Punta del Sebo justo detrás de dicho monumento y erigió a la central en la líder paisajístico de una de las vergüenzas onubenses.
La Sra. ruiz lleva muchos años en política, en cargos de responsabilidad siempre dentro de las filas del socialismo. La asunción por parte de la mayoría de los políticos de que lo suyo es una profesión y no el servicio público que representó en otros tiempos, posibilita que las guardias de los partidos -en este caso el PSOE-, convertidos en auténticas nomenclaturas como en las dictaduras soviéticas, vayan rondando por diversos estamentos de poder o adyacentes sin que parezca que ese ciclo tenga fin. Esa era, por ejemplo, la forma de actuar de la Falange o de cualquier régimen totalitario -los más informados ya sabrán qué está pasando en Sevilla entre la Junta de Andalucía y la esposa del número 2 del socialismo andaluz, Rafael Velasco. Ni para el Sr. Velasco ni para la Junta lo que está sucediendo es noticiable, todo es absolutamente normal-
En cualquier caso, el nombramiento de la Sra. Ruiz en la responsabilidad que se le encomienda, es como poner a los zorros a cuidar de las gallinas conociendo cuál fue su actitud en 2003. Y además, la apropiación continua de los políticos y de las instituciones de los que son empresas civiles da mucho miedo, produce auténtico estupor a las mentes librepensadoras y amantes de la libertad. Petronila Guerrero se apropió del proyecto civil y ahora se lo entrega a quien ya demostró su desafecto por algo tan sensible en la historia y la cultura de la ciudad. Y nosotros, ¿qué se supone que tenemos que hacer?

viernes, 15 de octubre de 2010

CRISIS MORAL

Curiosidades: parece cosa definitiva que se pierden los Astilleros de Huelva para conservar los de Sevilla. En fin, lo que siempre habíamos dicho. Repito lo que decía la semana pasada: un partido fuertemente andaluz, sin miedo a cuál deba ser el final al que haya que llegar en cuanto al autogobierno, no habría permitido que una parte de Andalucía tuviera que doblegarse al interés de otra, tal como hace el PSOE, partido que desde el primer momento demostró su vocación sevillanista por encima de los intereses del conjunto de Andalucía. Cuando el Tribunal Constitucional hizo pública la sentencia sobre el Estatuto catalán reformado, pareció como si el Estado hubiese entrado en crisis cuando, en realidad, sólo era una de las claves que señalaban en esa dirección y me parece que la pérdida de una naviera como Astilleros de Huelva es otra en la dirección de nuestro fracaso económico. Repetimos otro ratito: el régimen español es corruptible y como consecuencia, está corrupto. Vivimos una administración de la cosa pública tendente a que determinadas familias políticas y, a veces, no tan políticas, manoseen ese objeto a su gusto e interés. Las políticas económicas fracasadas han llevado a millones de ciudadanos a encontrarse sin empleo o en ERTES sin que la masa social vea la necesidad de movilizarse. Los sindicatos, convertidos durante años en correa de transmisión de esas políticas, quisieron justificar su impostura con la convocatoria de una huelga general en la que ya vimos qué pasó. Los pensionistas ven tocados los derechos garantizados por el Pacto de Toledo y los funcionarios asisten a cómo el patrón (el Estado administrado por el PSOE), reduce sus emolumentos. Una vez más, las conciencias no se ven especialmente conmovidas. A su vez, hemos visto como ingentes grupos enfervorecidos ondeaban una enseña a la que nunca habían prestado la más mínima atención. El triunfo de la ceremonia de la distracción ha paseado su orgullo en el tremolar del rojo y el gualda y el embotamiento y embobamiento generales mientras la crisis moral sigue pasando desapercibida.
Entiendo el miedo a reconocer que eso pasa realmente y que dé vértigo acometer el rearme moral, porque eso implica un cuestionamiento que va de lo particular a lo general y de lo social a lo político. Sí, el Estado está en crisis: son múltiples los indicadores que lo confirman y esa crisis sólo podría arreglarse con la refundación del Estado mismo, desde la fórmula de la jefatura hasta la composición territorial, pasando por una nueva ley electoral, de partidos, de sindicatos y modos de control que minimicen las posibilidades de corrupción. ¿Hay algún político que quiera hacer este trabajo? Sinceramente, creo que hoy no.
Publicado el 15 de octubre en el diario EL MUNDO HUELVA NOTICIAS, en EL LABERINTO, mi columna semanal

jueves, 14 de octubre de 2010

SÓLO UN PENSAMIENTO BREVE

Si lo piensas bien, los pueblos sólo suelen ser oídos cuando arrastran a una situación dramática a organizaciones políticas mayores. La mayoría de los Estados sienten pánico al hecho de perder una de sus partes. Por eso es que un pueblo con uno o varios partidos políticos propios fuertes alcanzan mayores cotas de bienerstar mientras que las sociedades serviles con el centro de poder no evolucionan, sólo son útiles como granero de votos y como banquillo para que el señorito centralista descanse sus piés. Un puelo que no practica la rebeldía contra una estructura que le mantiene casi en el subdesarrollo, es poco merecedor de ser tenido en cuenta. Y lo que es más triste, será el primero en jalear las excelencias del poder que les margina y de elevar el canto de la pertenencia al todo y de la necesidad y obligación de la unidad.

sábado, 9 de octubre de 2010

EL FRACASO ANDALUZ

Andalucía continúa sumida en una situación bostezante, de tal suerte que sólo será la providencia la que evite que dicha condición se prolongue ya que los andaluces no han parecido dispuestos a hacerlo. Un instrumento eficaz para romper el status quo sería una formación nacionalista creíble, pero, de hecho, no tenemos formación nacionalista en sentido estricto. Cuando tras el pacto constitucional del ’78 Andalucía se ganó el derecho a estar entre las comunidades de primera, desperdició aquel acontecimiento. El PSA de entonces, que tanto ayudó a la creación de conciencia nacional andaluza, cometió errores de los que hasta ahora no ha sido capaz de recuperarse y el PA sigue pagando el precio de aquellas y otras culpas cometidas en el camino. Ausente de un partido de conciencia nacional con proyección social, Andalucía vive en el bloqueo que caracteriza a la mayoría del Estado. Dicen algunas encuestas que si en este momento tuviésemos elecciones autonómicas, el PP obtendría la mayoría absoluta. Ojalá eso se convierta en realidad, porque en nuestro territorio aún no se ha producido el turno tan necesario para la higiene democrática. Pero esas mismas encuetas también dicen que en Huelva se produciría un empate técnico entre las dos formaciones centralistas, siendo incapaz el electorado onubense de abandonar a su suerte a un partido (PSOE) que lo tiene castigado a la falta de infraestructuras y al desempleo.
Si Andalucía hubiera disfrutado de una organización nacionalista de cultura emancipadora, moderna y superadora de los estereotipos, luchadora por una estructura territorial compensadora, capaz de animar a las capas inversoras a hacer patria y al tejido productivo a sentirse solidario desde las capacidades individuales; beligerante con el poder central cuando los interese andaluces se han visto agredidos; mostrando a la gente que hay un camino distinto al de las subvenciones, que hay más gozo en producir, cada cual desde su ámbito, que en recibir continuamente –porque recibir continuamente nos esclaviza -; que nadie inventó el nacionalismo andaluz y que no debemos culto a la personalidad de ninguno; que somos agradecidos a lo que cada cual aportó, pero que ni el pensamiento ni el pronunciamiento de otros sobre los símbolos ni nuestra cultura nos obligan; que queremos la responsabilidad de gobernarnos en toda la extensión de esa expresión y que no tenemos miedo a hacernos cargo de nosotros mismos; que estaremos sólo con quienes nos quieran y respeten como somos; … Pero Andalucía no posee algo así y, entre desanimada y perezosa, se condena a sí misma a ser apéndice de un poder injusto y alienador.

Publicado el 8 de octubre de 2010 en el diario EL MUNDO HUELVA NOTICIAS en el espacio EL LABERINTO, mi columna semanal

ABSTENCIÓN

La encuesta encargada por la Confederación de Vecinos de Andalucía (CVA) avisa que en las próximas elecciones municipales podríamos encontrarnos con una abstención media del 55%. Sabemos que lo que ahora toca decir es que esto debería hacer pensar a los políticos en lo que está pasando: el alejamiento y la desconfianza, cuando no el desprecio, de los ciudadanos de y por su trabajo. Pero la verdad es que ésa tendría que haber sido la idea principal que debería haber rondando a los administradores públicos desde hace tiempo, lo que habría hecho que quizás muchos se replanteasen su continuidad en la acción pública o dieran un giro a su presencia en la misma. Pensábamos que la política era servicio público y por eso la mayoría de los ciudadanos creían en los políticos. Pero esa fe ha desaparecido y hasta que se produzcan mayores cambios, habrá que exigir algunos gestos a los actuales representantes de todos.
En Huelva, una participación muy baja podría hacer que IU suba un concejal y/o que uno de los partidos sin representación consiga algún acta en el consistorio. Sin embargo, lo realmente importante es que los partidos movilicen al electorado con proyectos capaces de vencer la indiferencia. Creo que sin dudas, Huelva necesita una nueva ilusión, como aquella que Pedro Rodríguez fue capaz de insuflar en la ciudadanía en su día y que tan buenos resultados dio durante un período importante. Ese sueño por las cosas de Huelva movilizó un intenso sentimiento de que Huelva podría llegar a ser una ciudad dinámica e importante y se apreció un cambio sustancial en la capital por medio del PGOU, la recuperación de las tradiciones e importantes proyectos. Sin embargo, algunas cosas han quedado sin materializar y otras parecen haber perdido fuelle o sentido y aunque el equipo de gobierno ha prestado sus oídos a las necesidades de los ciudadanos (casos extremos como el de Astilleros o el del Polo Químico), le ha quedado poco margen de maniobra. Seguimos pendientes de mayores recursos económicos para los ayuntamientos. A Huelva le espera un año duro con la imposibilidad marcada por el gobierno central de que se pueda acudir a la financiación privada desde el 1 de enero. Naturalmente, un respiro sería la venta prevista del 49% de las acciones de Aguas de Huelva –espero que ahora la mayoría entienda por qué esa venta es necesaria- pero, aún así, mi parecer es que Pedro Rodríguez mismo debería representar el cambio necesario en la ciudad con la renovación, cuantitativa y cualitativa, de su candidatura y con la presentación de un proyecto que además de hacer hincapié en lo económico y ser contundente en su propuesta por el empleo, lo sea además en lo político (el por qué de las cosas) y que recoja las necesidades ciudadanas en un mensaje colectivo que hable de realidades y transformaciones creíbles.

Publicado el 1 de octubre de 2010 en el diario EL MUNDO HUELVA NOTICIAS en EL LABERINTO, mi columna semanal

DESCONTENTO

Pasar el verano en Huelva ha sido ilustrativo. Muchos ciudadanos estaban fuera de la ciudad y otros muchos acudían a las playas cercanas, lo que dejaba una estampa de cierta desolación. El sol ha caído impenitente y todo acercaba la impresión de estar paralizado. Pero a este paisaje ha habido que añadir la estampa de muchos inmigrantes dedicados a la recogida de chatarra y de ropa usada, de contenedores abiertos en procesión por unos y otros para ver qué iba quedando; los comedores públicos se ven desbordados y en algunos plantean la necesidad de poner la tasa de un euro para poder seleccionar al personal y lo de cáritas, ya sabemos, sin parar, mientras muchos han seguido aparcando coches antes de volver a sus chabolas. Un gran número de desempleados han visto con angustia cómo llevar a los niños a la playa ha sido una labor económicamente onerosa porque, por mucho que se diga, han sido –y siguen siendo- malos momentos para todos. El 5% de reducción en el salario de los funcionarios ha tocado la economía de muchos. El recorte de pensiones con la congelación y otras medidas que el gobierno pretende tomar, está dejando a las capas más desprotegidas en mayor precariedad y el largo suma y sigue que todos conocemos impiden que la población pueda estar tranquila. Ante esta situación, lo sensato es la pregunta: ¿deberían los ciudadanos sumarse a la huelga general del día 29 contra las políticas antisociales del gobierno?
He pasado mucho tiempo escribiendo y hablando contra unos manejos que sabíamos iban a traer este desastre. Lo he hecho yo desde donde me ha tocado y muchos otros desde el lugar de cada uno. Ni el gobierno ni los que les apoyaban –entre los que se encuentran los sindicatos- hicieron el menor caso. Ahora la UE dirige la política de ajuste del gobierno central. A pesar de haber dicho en tantas ocasiones la poca seriedad y responsabilidad mostrada por los sindicatos, creo que lo razonable es un paro general de importante participación y proyección posterior. En estos momentos no está en juego el enjuiciamiento de las organizaciones sindicales. Se trata de un claro pronunciamiento de los administrados frente a un gobierno que es en gran medida culpable de la situación. En democracia es difícil remover a un gobierno si este no pierde la mayoría que le apoya. El PSOE siempre buscará a alguien que le garantice el poder a cambio de lo que haga falta. La única oportunidad en mucho tiempo el conjunto de la sociedad española tiene de demostrar su enorme descontento es ésta, en la que un electorado cansado le dice a su gobierno que le censura en lo más importante de su acción: en la administración económica y en la generación de empleo. Por eso es importante que la gente pare ese día y que los que no puedan hacerlo porque forman parte de los 4 millones largos de desempleados del gobierno socialista, hagan acto de presencia en las manifestaciones para decir al ejecutivo que otras políticas son posibles y necesarias.

Publicado en el diario EL MUNDO HUELVA NOTICIAS el 17 de septiembre de 2010 en EL LABERINTO, mi columna semanal

domingo, 25 de julio de 2010

REENCUENTRO

Han pasado seis meses desde mi última entrada. La verdad es que durante este tiempo han pasado muchas cosas y a ellas me he venido refiriendo bien desde EL MUNDO HUELVA NOTICIAS bien desde es Radio. Como no podía ser de otra manera, sigo, en líneas generales, pensando lo mismo sobre las mismas cosas aunque, eso sí, la realidad es tozuda y hace moderar o matizar algunos aspectos de las propias ideas.
Definitivamente, Petronila Guerrero será la candidata a la Alcaldía de Huelva por el PSOE tal como durante meses habíamos venido vaticinando desde los medios antes mencionados. Al no renunciar a la presidencia de la Diputación Provincial, Guerrero seguirá teniendo a su alcance todo el aparato propagandístico que ha venido utilizando desde su ascenso al cargo y, el Partido Socialista, seguirá identificando su propio partido con las instituciones tal como sucedía con el movimiento y el Estado en el régimen nacido en 1939.
Ya sabemos que tanto Pedro Rodríguez como Pedro Jiménez repetirán nuevamente por PP e IU respectivamente. Por su lado, el PA prueba suerte con Damián Rodríguez y UPyD está a la espera de sus primarias después del verano. En principio, cabría esperar que su líder en Huelva, el abogado y profesor universitario Fernando Infante sea el candidato pero, ojo, que ya tuvo sorpresa en el congreso local que debió ser repetido después de haberlo perdido en un primer intento. Estos dos últimos partidos esperan obtener representación municipal y a ambos les salen las cuentas. Después la realidad será la que sea y, desde mi punto de vista, sólo una muy baja participación daría posibilidades a uno y a otro. Damián Rodríguez (PA) no para de trabajar en los barrios y Fernando Infante (UPyD) viene avalado por una importante formación e información y una gran capacidad de trabajo.
En cuanto a los dos primeros, ya se sabe: Pedro Rodríguez ya está tocado por el paso del tiempo y la insuficiencia de medios económicos en el Consistorio, pero el PSOE está aún peor por las funestas políticas central y autonómica, por no hablar de la antipatía que despierta la actual presidenta de Diputación. Por su parte,, IU están muy ilusionados en trabajar por conseguir el tercer concejal y creen que podrán hacerlo debido a la importante labor realizada en el ayuntamiento de la ciudad durante el presente mandato. AVE arriba AVE abajo, Astilleros, los fosfoyesos, las políticas sociales, los puentes, el aeropuerto y la deuda municipal serán temas muy importantes y, ya verán como el Recre hace mucho mejor temporada que la anterior..., que hay mucho en juego: la Alcaldía de la ciudad. Lastimoso, pero cierto aunque, después de ver las masivas manifestaciones por la selección española en un Estado que no sale a la calle por el desempleo ni por otras cuestiones de máxima importancia, todo es posible.

jueves, 14 de enero de 2010

¡OH LOS ASTILLEROS!

Como es media noche, tendré que decir que ayer escribí para hoy sobre Astilleros ( "Enésima vez", EL LABERINTO, EL MUNDO HUELVA NOTICIAS. 15.ENERO.2010) . Sé que es un asunto que cansa, que ya es demasiado tiempo de batalla entre la Junta de Andalucía y la empresa. Ayer -hace sólo unas horas-, me encontré con el final de la manifestación de los trabajadores en petición del pago de las nóminas que se les adeudan. Se esperaba que la Junta, tras haber obtenido más del 50% de las acciones y los derechos políticos, procedería al pago a los trabajadores, pero el dinero no llega.

Otra cuestión es la de la dejadez de los sindicatos en todo este conflicto, pero ya sabemos que a las organizaciones obreras -UGT y CCOO al menos-, no les parece del todo descabelladas las actuaciones del gobierno central ni el de la Junta, con lo que poco margen de acción han tenido en Huelva.

Por último, también he resaltado la improcedencia de apoyar lo público sobre lo privado, sobretodo cuando se tiende a asumir todos los fracasos empresariales de cierta entidad. Y mi pregunta es qué hacen los emprendedores cuando ganan grandes sumas de dinero, por qué no guardan en previsión de los malos tiempos. Parece que la respuesta es que viven convencidos de que el Estado -todos nosotros- vendrá a solucionarles las malas papeletas mientras que los pequeños empresarios -los autónomos de bar o de pequeña tienda- tienen que arreglárselas solos.

Creo que si leéis la columna ya hoy, o gustará y dará para el comentario y la opinión.

domingo, 10 de enero de 2010

De la Iglesia

Quienes quieran saber algo más sobre mi pensamiento respecto de la iglesia oficial, pueden leerlo en el MUNDO HUELVA NOTICIAS del pasado viernes 8 de enero. No añado nada nuevo sobre mi tesis del alejamiento del Papado de los principios aperturistas establecidos en el Concilio Vaticano II. No obstante y como ya ha quedado dicho en una entrada anterior, me referiré a ello próximamente en este blog.

viernes, 8 de enero de 2010

Giahsa, MAS, Ibercons...

Desde las siete hasta las ocho de la tarde, como todos los viernes, he estado participando en el programa Hablando con Huelva de la emisora esradio. Hoy, los participantes fuimos Rafael Pérez Unquiles, director de EL MUNDO HUELVA NOTICIAS; también nos acompañó Puri -lamento no recordar su apellido-, periodista durante muchos años en Radio Nacional. Estuvo también Fernando Merchán, director de la radio en Huelva y un invitado muy especial: José Carlos Hernández Cansino, anterior alcalde de Punta Umbría, presidente del Partido Popular en su ciudad y candidato por ese partido a la alcaldía en las elecciones de 2011. Como ya sabéis yo también participé en la mesa redonda en calidad de columnista y colaborador de EL MUNDO en Huelva. Fundamentalmente, hoy ha hablado Hernández Cansino y ha resultado ser una mesa muy ilustrativa de las cosas que están sucediendo en Punta Umbría.


Primero y a petición del moderador, H.C. hizo un recorrido por la actual situación de la ciudad costera parándose, especialmente, en los ocho imputados que el ayuntamiento tiene en este momento, siete de ellos políticos (PSOE) y otro que no lo es. Las imputaciones son hasta cinco, se está a la espera de que hable el fiscal y de nuevos acontecimientos. Pregunté a H.C. si no se arrepentía de haber dejado en su día el acta de concejal, a lo que él contestó que sí, pero puntualizó: En aquel momento estaban las causas personales, especialmente el estado de ánimo del entonces candidato a la alcaldía. Bueno, éso parece comprensible. También se le preguntó por el estado de opinión de los habitantes de Punta Umbría, a lo que H.C. respondió que de total decepción con el actual equipo de gobierno.


Después nos habló de Giahsa, de MAS y de todo el asunto relacionado con el agua en Huelva. A mí, de lo leído en los periódicos y de lo escuchado allí, lo que me ha parecido entender es que Giahsa pretende seguir dando servicio allí donde ya no puede hacerlo, como por ejemplo en el ayuntamiento de Moguer, en el que su alcalde, Sr. Volante, está teniendo que tragar más de lo que se puede describir por la cabezonería y politización de Ghiasa.


Desde luego, quienes hayan tenido la oportunidad de escuchar a Hernández Cansino, habrán podido comprobar que es un candidato más que preparado para retomar los destinos de Punta Umbría si los electores así lo quieren y que no se merece los ataques furibundos por parte de quienes ahora gobiernan allí y desde que salió el caso Ibercorns en el que los concejales socialistas están imputados.










domingo, 3 de enero de 2010

El nacionalismo necesario

El domingo 3 volví de Cataluña. Fui a pasar el año nuevo con mi familia de allí. Fue bonito, tranquilo y cercano. Ya había pasado aquí la navidad con mi hijo, con su madre y con mi ex familia política. También fue mi agradable y disfrutamos de momentos de mucho acercamiento. Como católico que soy, aunque crítico y heterodoxo, me da algo de pena que la natividad de Jesús vaya quedando en segundo plano y que sean aspectos más lúdicos y mundanos los que van tomando el protagonismo. Bueno, tampoco hay que enfadarse: es el signo de los tiempos y lo cierto es que la iglesia oficial tampoco hace los deberes para que las cosas sean de otro modo. Sobre la cuestión de la iglesia escribiré pronto pero, de momento, prefiero centrarme en la razón que me ha hecho nombrar a Cataluña al principio del artículo.

Cuando se visita el principado uno tiene la impresión de moverse en un país que tiene muchas cuestiones sobre su identidad perfectamente resueltas y que hechos que fuera de allí se perciben como un auténtico problema, allí no lo son. Hablamos de un pueblo tremendamente laborioso, y creo que éso es de común aceptación fuera de la comunidad. La gente allí está más preocupada por su cada día que por asuntos políticos que son más propios de la clase dirigente que de los ciudadanos de a pié. El común de los catalanes ejercen su catalanidad con total naturalidad y no como un ejercicio reivindicativo ni como un continuo agravio comparativo con otros territorios del Estado.

Está claro que Cataluña ha conseguido mucho respecto del autogobierno en el período democrático y que hoy en día es el país más desarrollado en ese sentido en el conjunto de España. Los catalanes saben -los catalanes de toda la vida, los llegado en el aluvión migratorio y los de segunda y tercera generación-, que mucho de lo obtenido ha sido gracias a los diferentes gobiernos nacionalistas -especialmente el largo período de Convergència i Unió-, pero también el de los gobiernos del tripartito. La verdad es que, haciendo excepción del Partido Popular de Cataluña (PPC) y de Ciutadans, todos los partidos del arco parlamentario catalán, en mayor o menor medida, son nacionalistas.

Andalucía es uno de los países más importantes del Estado español. Como en el Estatuto de Cataluña, aunque por razones diferentes, en el preámbulo de nuestro Estatuto también se dice que Andalucía es una nación. Es obvio que el atrevimiento del Estatuto catalán reformado es mucho mayor que el del andaluz y que esa realidad es una de las razones que en su día me animó a coordinar y dirigir la campaña por el no en Huelva capital durante la campañad el referédum por la reforma del Estatuto. La única formación que pidió el no en ese proceso fue el Partido Andalucista, así que, llamado por éste, decidí realizar el trabajo antes mencionado desde la total independencia.

Aún tomando en consideración estas circunstancias, Andalucía disfruta de un Estatuto que interpretado generosamente nos podría llevar a cotas de poder autónomo muy altas pero, lamentablemente, no tenemos ninguna formación con posibilidades de gobierno con voluntad de desarrollar el Estatuto en términos de máximo poder y de afirmación andaluza. Tanto PA como PSA son extraparlamentarios y en tendencia a la continua pérdida de votos y de efectivos electos que progresivamente van siendo fagotizados por el todopoderoso socialismo andaluz. PSOE y PP tienen una profunda ascendencia españolista que les priva de practicar una política diferenciada y diferenciadora en Andalucía. Andalucía es un granero de votos para el socialismo y sin embargo el país no se ve beneficiado por ello. Bien al contrario, la total seguridad de ganar elección tras elección en Andalucía sin necesidad de grandes inversiones ni de dar un trato especial a la comunidad autónoma, disuade a los gobiernos centrales de trabajar en favor de Andalucía. Para colmo de males, muchas de nuestras especificidades se encuentran desprestigiadas porque el centralismo las ha hecho suyas de cualquier manera y las ha consagrado como propias de la esencia de su idea de España, convirtiéndonos en una especie de servios del sur.

El nacionalismo es necesario porque Andalucía se encuentra bloqueada en su crecimiento a causa de los partidos centralistas, especialmente del PSOE, que se eterniza en el poder. Andalucía es ninguneada en sus derechos porque nadie levanta una voz diáfanamente andaluza que se enfrente a los intentos igualadores de los centralistas de aquí. Los hechos diferenciales y la idiosincrasia social e histórica de Andalucía sólo serán ponderadas cuando formaciones nacionalistas modernas y de nuevo cuño hagan irrupción en el panorama electoral y consigan poder de convocatoria y movilización. La cultura andaluza, manoseada y vulgarizada por el españolismo, sólo volverá a brillar con esplendor cuando administraciones nacionalistas las traten con el respeto debido lo que, por extensión, significa respeto al pueblo del que nace. La educación sólo acercará la realidad andaluza presente y pasada -historia, manifestaciones culturales exclusivas y propias, las realizaciones específicas del castellano en el país, el estudio profundo de las formas lingüísticas hoy perdidas, etc.-, cuando administraciones empeñadas en la recuperación de nuestras cosas realicen una política educativa de puesta en valor de lo andaluz sin complejos y sólo alcazarán su desarrollo y generalización desde la conciencia de necesidad andaluza por mejorar en todos los órdenes.